31 agosto 2023

SIMOONTANEA



Cuando conocí la iniciativa ideada por Ernesto Pastor, de Montañas Vacías, para disfrutar de la última Luna de Agosto 🌕 me pareció interesante y le propuse a un grupo de colegas montar una salida en nuestra zona para sumarnos a estas salidas simultaneas. Y el Itinerario del Estuario Norte del Odiel parecía un recorrido ideal, aunque la obra aún no esté terminada es ciclable.
La ruta partiría de Huelva, dirección Norte hacia Gibraleón, después hacia el Sur, para pasar por Corrales, con final en la capital. Si pulsas sobre el enlace azul de arriba y en el mapa te colocas sobre Huelva, verás la hora y el punto de inicio del recorrido.
En nuestro caso convenimos en variar el planteamiento inicial, que fue no llevar comida y al final del recorrido parar en el Casino Minero de Corrales  para beber y comer.
Lo anunciamos en grupos, redes, blog, etc, esperando una quincena de participantes.


A la hora convenida nos encontramos 15 ciclistas, con mayoría de bicicletas de montaña, muchas de doble suspensión, incluida una clásica Kona de 26 pulgadas; algunas gravel, una eléctrica y hasta una de carretera -grupo variopinto- e iniciamos el recorrido con las últimas luces del día, disfrutando de los aromas de las Salinas de Cárdenas y de las Marismas del Odiel y también del agradable frescor nocturno.
 
las últimas luces del día

Esperando la incorporación de otros dos más antes de dejar Huelva

Pedro la hizo con ruedas finas, por avería en su MTB

el itinerario continúa en obras


Luna llena sobre las marismas del Odiel, con Huelva al fondo

Aquí acabamos para unas bebidas y unas tapas

Fue una agradable experiencia sin incidencias, compartiendo kilómetros con amigos y colegas ciclistas, con el encanto que tiene siempre rodar de noche.

25 julio 2023

PÁJAROS QUE SE QUEDAN

Eran los días finales de junio cuando fuimos a una librería de Corrales para buscar un regalo para el octavo cumpleaños de nuestra nieta. Y allí vi expuesto PÁJAROS QUE SE QUEDAN. OTOÑO EN PENSYLVANIA de EDUARDO JORDÁ.


Un autor del que había leído algunos libros (narrativa "Lugares que no cambian" y poesía "El mono aullador") y que por el titulo y situación del libro me hizo pensar en el tiempo que mi hermana y Ricardo, estuvieron viviendo en aquel estado, concretamente en Williamsport.

Su lectura ha sido para mi muy grata y estimulante.

Un retrato de la América profunda, que en palabras del autor es:

Una novela que se lee como un libro de viajes que se lee como un ensayo que al final acaba siendo un poema.

Creo que aquí hay mucha más autobiografía que en otros libros de viajes que he escrito. Y sobre todo hay un homenaje a mi padre, que es el protagonista secreto del libro. 

Interesante entrevista con Eduaro Jordá sobre este libro en cuestión.

Después lo leyó AIG, a la que también le gustó, y en julio por la festividad de la Virgen del Carmen, lo regalé a mi hermana y a Carmen García. 

OCHO AÑOS, regalo de cumple

Fue en 2015, hace ocho años, en un viaje a Escocia cuando vi por vez primera  un cuadro+horquilla genesis croix de fer en una tienda de Edimburgo.

Poco después de aquel encuentro tenía montada esta bicicleta que tantas satisfacciones y disgustos me ha dado a lo largo de estos años.

A lomos de este "bronceado corcel de acero" he superado 27.000 km muy variados, por destacar algunos: una brevet SUDOESTE 200 desde Odeceixe; viajes cicloturistas, por la provincia de Huelva (Condado, Andévalo, Sierra), por el Baixo-Bajo Guadiana y también por otros distritos y regiones portuguesas, sobre todo Algarve y Baixo Alentejo, las más fronterizas a Huelva.

También es la bici con la que he sufrido las caídas más duras. La primera por un tocón oculto que me provocó luxación del hombro derecho y herida en una ceja. Foto de abajo.

Y las más fuertes, dos en Villaluenga del Rosario el 13-09-2021, que me causaron contusiones y heridas que tardaron tiempo en curar. 



No solo quedó doblada la maneta, también afectó al manillar.




En las tres fotos de arriba veréis que la tubería está doblada en la curva.

Entre los buenos recuerdos que me deja esta bicicleta están las rutas que hice durante algunas vacaciones por la Costa Vicentina y el Sudoeste Alentejano. También el haber completado sobre ella las principales subidas ciclistas por carretera del Algarve, como son las de: Fóia, Mú, Malhão, Alcaria do Cume o Cerro de São Miguel. O realizar los viajes cicloturistas, en compañía o en solitario, con alforjas o bikepacking que quedaron convenientemente registradas en este blog.
Para su octavo aniversario (nuestra nieta Ana, también ha cumplido OCHO años) he pensado hacerle un regalo y nada mejor que sustituir el manillar PRO Compact LT, algo tocado, por uno nuevo. 
Descartados los de carbono por su precio elevado y porque creo que mi paladar ciclista no apreciaría tal exquisitez, me concentré en los de aluminio y llegué, después de una entretenida búsqueda, al Ritchey Butano Comp. 
¡Gracias Miguel Rodríguez por tus consejos!
Fabricado en aluminio 6061, tiene un drop de 118 mmm y un reach de 73. Su abertura (flare) de 12 grados es bastante sutil si se compara con otras ofertas de grava de Ritchey, como VentureMax o Beacon. 
Esta es mi bicicleta para ciclismo en ruta y gravel tranquilo, por asfalto y caminos, porque para el ciclismo de campo tengo la mountain bike.

Ritchey Butano 250 gr. (en medida de 440 mm)


Me llevó bastante tiempo colocarle la cinta, reutilizada del manillar anterior, con doble capa en la parte superior del manillar, ya lo he probado en una ruta de  y finalmente ha quedado a mi gusto, espero llevarlo mucho tiempo.

26 junio 2023

UN AÑO SIN RICARDO

RECUERDOS DE UNA AUSENCIA.

En memoria de Richard J. Barker

Son imágenes que brotan de recuerdos de junio de 1990, el año en el que viajamos hasta Stevens Point, la ciudad donde Carmen, Canela y tu teníais un hogar porque allí eras profesor en el Departamento de Lenguas de la Universidad de Wisconsin-Stevens Point.

De aquellos días uno de los recuerdos más presente son nuestras rutas con las bicicletas de montaña, cuando me llevabas a recorrer los senderos del territorio cercano a la ciudad, tan distinto a estos pagos de terrones secos donde nací y donde te viniste a descansar.

Azules y verdes.

Lagos y ríos.

Bosques y parques.

Lluvias y tornados.

Traslado aquel pasado a este presente para vernos viajando en tu Honda dorado, al que llamabas Clavileño en honor de tu querido Cervantes, con el que viajábamos hacia el Oeste para participar en carreras de una modalidad deportiva aún incipiente, recorriendo a lomos de aquel coche japonés las extensiones infinitas entre Wisconsin y Minnesota a cien millas por hora bajo las inclementes lluvias, con grises nubes-embudo de los tornados moviéndose en el horizonte, atravesábamos el río Misisipi por su curso superior, que allí es frontera entre los dos estados, para llegar a nuestro destino y plantar las tiendas de campaña y ser parte de un grupo de entusiastas que iban a goszar del ciclismo en la naturaleza.

Entonces ya nos mostrabas tu generosidad, tu sentido del humor, tu búsqueda incansable del rescate de la memoria, con esa constancia que nacía, tal vez, de tus participaciones en deportes de fondo y resistencia como el esquí o el ciclismo.

El gusto por las dos ruedas y los pedales lo seguimos manteniendo hasta el final, algo que era parte esencial de nuestra relación, tantos aspectos de ese mundo: bicicletas, ciclistas, carreras, libros, etc. eran un hilo que nos mantuvo unidos desde que nos conocimos hasta tu muerte.

Porque te me moriste. Te nos moriste.

Y he pensado si no podrían los hombres morir como mueren los días, así, con pájaros cantando sin sobresaltos y la claridad líquida cristalina en todo y el fresco suave fresco, la brisa ligera agitando las hojas pequeñas de los árboles, el mundo inerte o moviéndose tranquilo y el silencio creciendo natural natural, el silencio esperando, por fin justo, por fin digno. (1)

(1)   Extraído del libro TE ME MORISTE, de José Luís Peixoto.

Escrito para el nº 2 de la revista de literatura PAPELES DEL CARACOL, editada en Castilleja del Campo, respondiendo a la invitación que me hizo el amigo José Antonio Borrego.


12 junio 2023

Etapa tres Los Pedroches/Reflexiones del viajero

3. Salimos de Hinojosa dirección Este y parecía que no llevamos cargada la misma ruta a seguir con el GPS, porque en los cruces cuando uno decía para izquierda, el otro decía a derecha (sic), eso nos adelantaba lo que sería la etapa en cuanto a orientación se refiere.

Fuente del Pilar de los Llanos, en Hinojosa del Duque




Fuente la Lancha, Santa Catalina

Sería a partir de esta localidad donde comenzó el desajuste del recorrido que empeoró cuando km más adelante nos encontramos con una cancela cerrada, que era por donde indicaba el track. Allí no quedaba otra opción que seguir por la pista que se abría delante de nosotros y que nos llevó a cruzar el seco cauce del río Guadamatilla y después llegar a la carretera A-430. Nuevo desencuentro sobre que dirección tomar. Tras dudas y disparidades, finalmente encontramos la Ruta del Soldado-Vía Verde de la Minería que debíamos seguir hacia El Soldado y Villanueva del Duque.

escombrera de Minas del Soldado


El Soldado, antigua estación restaurada del ferrocarril minero 

Este cielo había cuando llegamos a Pozoblanco y subíamos las bicis al coche para el viaje de vuelta a casa. Saliendo del pueblo y circulando hacia el Sur descargaba con fuerza y en la carretera nos cruzamos con grupos de ciclistas rodando bajo el fuerte aguacero.

Lo registrado en STRAVA

Respecto a la experiencia de viaje, disfrutamos de la dehesa dominada por la encina, rodando en su mayor parte por caminos que permiten una buena ciclabilidad dada la superficie arenosa del batolito de los Pedroches. Tal vez, como se lee en la Guía de Viaje de All-Ballut, no hay que tener prisa y nosotros quizás abarcamos mucho para sólo tres días, y de los 17 pueblos por la que pasa nosotros entramos en poco más de la mitad.
++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++
Algunos días después del viaje a Los Pedroches tuve la oportunidad de charlar en El Portil con André, un joven cicloviajero portugués que recorría en solitario un largo trayecto: Barcelona - Lisboa. 
Este encuentro y los pensamientos generados durante el viaje me llevan a replantear algunos supuestos acerca del cicloturismo que me gusta. Mi modalidad preferida es el GRAVEL, hoy día por encima del MTB o la carretera. De ahí que fuera la primera opción elegida para las etapas de ALL-BALLUT. Creo que es un modo que combina bien el rodar por asfalto, carreteras secundarias y con poco tráfico y caminos, llevando sólo lo imprescindible (bikepacking) en mi caso sin cargar con saco, tienda o útiles para cocinar.

La bicicleta de André, bastante cargada, dado que viajaba en modo autosuficiencia

11 junio 2023

Etapa dos Los Pedroches/Reflexiones del viajero

 2. Esta etapa era de Villanueva de Córdoba hasta Hinojosa del Duque y nos sacaba por el noroeste del pueblo en dirección hacia Pedroche. Algunos kilómetros por la CO-6102 para entrar el campo y seguir recorrido por buenos caminos, con la torre renacentista de Pedroche omnipresente en el horizonte. En ese tramo nos encontramos con un inesperado monumento funerario levantado en un campo yermo en memoria de una chico que perdió la vida en un desgraciado accidente. Más adelante hicimos otra parada, cuando mi compañero divisó desde el camino, a varios buitres aleteando en un campo cercano, tal vez alrededor de algún despojo.

muro de piedra seca o piedra vana

monumento funerario en medio del campo


 
Juan Antonio Mena Romero murió en un accidente de moto sin cumplir 15 años

vacuno de leche

Llegados a Torrecampo hicimos una parada y compramos fruta. En un bar, que atendían unos "mellis", me tomé un café con leche. Después continuamos hacia El Guijo, última localidad por la que pasaríamos antes de nuestra lejana meta de Hinojosa. 

Parroquia de S. Sebastián, Torrecampo

Parroquia de S. Sebastián, Torrecampo
 
Portada de la Iglesia de Santa Ana, El Guijo


Puerta de Santa Ana, El Guijo

 mural en El Guijo

antiguos lavaderos públicos


Los cielos de ese día se llenaban de frentes nubosos que invitaban a ser fotografiados y yo me acordaba de mi prima Laura, a la que tanto le gustan.

A partir de El Guijo, con más de 40 km, la ruta empezó a parecerme complicada porque mil gps emitía continuamente mensajes de "desvío de trayecto"--"trayecto encontrado", además de que el terreno que atravesábamos presentaba cada vez más un perfil de sierra, por caminos por lo que no se veían ni rodadas ni señales de paso y con repechos que no eran fáciles de superar con las bicis cargadas. La temperatura había subido e íbamos escasos de agua y comida. Todo eso hizo que mentalmente me replanteara lo que restaba de etapa. 
Cuando llegamos a un cruce donde encontramos una amplia pista hacia el sureste me hubiera gustado seguirla para continuar la etapa por terreno más amable y llegar a algún pueblo. A posteriori comprobé que de seguirla podríamos haber pasado por El Viso y de allí a Hinojosa. Pero al compañero le parecía mejor continuar el track que llevábamos en el gps y como yo no tenía ánimo de confrontar tomamos esa opción lo que significaba seguir por la Cañada Real de la Mesta, una de las dos que atraviesan la comarca. Eso suponía más horas de pedaleo sin referencias de poblaciones ni avituallamiento y salvando el Embalse de La Colada por el muro de la presa, en lugar de por la cola, donde pasa la A-3281 entre El Viso e Hinojosa del Duque.



Arriba veis dos señales, una con la sancionada flecha verde de la Transandalus y la oscura "cañada real de La Mesta" que seguimos para acabar esta segunda etapa por Los Pedroches.
Llegamos con tiempo de almorzar en la terraza del Mesón Brigadier El Condesito antes de ir al alojamiento en Casa La Antigua


Convento Madre Concepcionistas

Iglesia de San Juan Bautista o la "catedral de la Sierra"

portada renacentista




Patio de la Casa La Antigua

torre catedralicia

Por la tarde una tormenta descargó sobre el pueblo dejando este arcoíris en la plaza de Hinojosa del Duque

vista nocturna
Este fue el recorrido registrado en STRAVA