Tenía un plan cicloturista para unos días de junio y lo compartí con Javier y Lutgardo. Les gustó, así que seríamos trío.
La mañana no comenzó bien, al poco de salir de casa, la cadena de la Giant se rompió. Llamé por teléfono a los dos colegas con los que estaba citado para el viaje. Tanto Lutgardo como Javier me dijeron que irían para casa. Cuando llegaron, busco el tronchacadenas y un eslabón rápido. Entre los tres hicimos la reparación sin mucha demora de tiempo y emprendimos el recorrido hasta Ayamonte.
Allí encontramos cerrada la taquilla del ferry ¡a las 10:10! cuando según lo anunciado allí mismo el horario del primer ferry desde Ayamonte es a las 10 h. La taquilla abriría a las 10:30 y el barco partiría a las 11:30. Para hacer la espera más llevadera fuimos a desayunar a Passage en la Plaza de la Laguna.
Como era el día de San Juan tuve muchos mensajes de felicitación que contestaba cuando podía. Gracias a todos/as que se acordaron de mi 😘🫂

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| ferry |
Finalmente cogimos el barco y les había dicho a mis amigos que los invitaría a um pequeno almoço en Vila Real de Santo Antonio (en adelante VRSA) pero lo habíamos hecho en Ayamonte un rato antes, de manera que seguimos la Avenida da República para seguir después el carril bici hacia Montegordo.
En Casas Novas da Audiência paramos y tomamos café. Salimos a la N-125 y algún coche nos adelantó sin dejar la distancia correcta. Antes de entrar en Altura dejamos esa carretera y conectamos con la Ecovia Litoral hasta Manta Rota, allí cogí el cruce que no era y acabamos saliendo a la N-125, recalculé y giramos en dirección Cacelha Vehla retomamos la ruta ciclista. En el inicio del camino hacia Cabanas de Tavira, una pareja de ciclistas nos advirtió de que más adelante estaba prohibido el paso por máquinas trabajando. De modo que vuelta al arcén de la N-125 hasta el cruce de Conceição; desde allí retomamos la ecovia para llegar a Tavira. Lutgardo se había dejado el bidón en casa y quería comprar uno. Nos dirigimos hacia Abilio Bikes, tienda ciclista en Tavira, pero por cinco minutos la encontramos cerrada, cerca hay un restaurante donde decidimos comer. Mira que habrá buenos sitios para comer en Tavira, pues no escogimos bien. Me desquité en la Gelateria Tavira Romana con un rico helado de chocolate.
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| En el puente de Tavira (foto de Lutgardo) |
Alguna calle cortada por la ciudad me hizo dudar y perder la orientación, pero al poco salíamos de la vila para enlazar con el carril bici de la estrada de Santa Luzía. Poco más de 2 km hasta la Rua das Andainas donde se situaba la casa que había reservado como alojamiento. Ducha y lavadora para después dar una vuelta por esta pequeña y tranquila aldea marinera de Tavira, que es conocida como "la capital del pulpo" o como se dice en portugués "capital do polvo".
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| Muelle de Santa Luzia, foto de Lutgardo |
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| cogiendo mejillones en el muelle de Santa Luzia |
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| muelle de Santa Luzia |
Con suerte conseguimos mesa para los tres, estaban casi todas reservadas. Allí disfrutamos de una merecida cena con tres platos de pulpo (cada uno con distinta preparación) acompañados con una botella de PACHECA vinho branco de Douro.
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| Pillado por la cámara de Lutgardo |
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| Jantar em Casa do Polvo (Santa Luzia) |
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| Mi plato de pulpo, riquísimo. |