A la salida de Castro Verde, cuando circulábamos por la carretera, encontramos a uno de los jóvenes de la tarde anterior que conducía un carro. Al pasar a su lado le hice una foto y su reacción inmediata fue de disgusto y pedirnos dinero a cambio.
Tuvimos dificultades para seguir el camino correcto hacia Ourique ya que hay un tramo de autovía en el que está prohibida la circulación de bicicletas, pero encontramos la vieja carretera que discurre paralela a ella y salvamos bien este escollo que el progreso antepone a los que viajan sin prisas.
Paramos en Cercal do Alentejo y comimos con apetito en el restaurante Solar do Alentejo, situado en la rotonda del Largo dos Caeiros. Después continuamos por la N-120 hacia Santiago do Cacém, uno de los puntos elevados y defensivos del Alentejo, que toma su nombre de la orden de Santiago y del alcaide árabe Kassem, para acabar la etapa con un tramo final un poco más exigente, ascendiendo las pendientes de la Serra do Cercal, y culminar la subida ya cerca de Santiago, donde hicimos entrada por el Bairro da Formiga para encontrar de inmediato la Albergaria D. Nuno donde nos alojamos, y hasta donde transporté, sin saberlo, una oruga verde, que probablemente se coló en mi bota cuando paramos en una cuneta de la Serra.
El hotel tiene un precio elevado para la calidad de la habitación (con suelo de moqueta) pero cuenta con un personal muy amable y con un buen desayuno.
El hotel tiene un precio elevado para la calidad de la habitación (con suelo de moqueta) pero cuenta con un personal muy amable y con un buen desayuno.
96,5 Km. recorridos en 5 h. 9’ de pedaleo, con un desnivel de 797 m.