18 diciembre 2009

Vía Algarviana, sector 1, Alcoutim-Balurcos








Para esta ocasión iba acompañado de de seis agoniabike (Jesús, José Luis, Ángel, Juan Antonio, Fran y Michel) que habían aceptado mi propuesta para guiarlos por una ruta circular que, partiendo de Alcoutim, nos llevara a recorrer el primer sector de la Via Algarviana, de Alcoutim a Balurcos, y parte del segundo sector, desde Balurcos hasta un poco más adelante de Palmeira. La mañana era fría y sobre el Guadiana se esparcía una espesa niebla. Durante la primera parte del trayecto la señalización de la vía algarviana como GR 13 se mostró muy completa en conjunto (señales de información, de dirección, paneles y pinturas sobre el terreno) y nos facilitó mucho la marcha. Paramos en Cortes Pereiras para tomar un café y desde esta aldea continuamos hacia el NW para ver los Menires de Lavajo; siguiendo hasta Afonso Vicente. Después la ruta se dirige hacia el Sur y el camino entra en un área donde el relieve es más acentuado. Tras varias subidas y descensos el recorrido llega al Barranco do Alcoutenejo y en dirección Sudeste sigue hasta Corte Tabelião, atraviesa la aldea y desciende hasta el Barranco dos Ladrões, cerca ya de Corte da Seda. Cruzamos la carretera que da acceso a Alcoutim y después de atravesar algunos arroyos subimos hasta Torneiro, desde donde seguimos la ruta hasta llegar a Balurcos, fin del primer sector. El 2º sector discurre por una región al principio poco accidentada pero que pronto revela los trazos típicos del sotavento algarvio, con sus numerosos barrancos y líneas de agua. Después de pasar junto a la carretera IC 127, el paisaje denota la presencia de la Ribª. da Foupana, principal curso de agua de esa zona y uno de los mejor conservados en todo el Algarve.

Después de pasar por Palmeira y cruzar la IC 127, dejamos la vía algarviana y continuamos dirección Sureste por un camino que nos llevará hasta la crta. N 122, la cruzamos y seguimos el mismo rumbo, explorando una nueva zona. Por caminos descendentes, con la Rib.ª da Foupana a nuestra derecha, llegamos hasta el Barranco dos Castelhanos y desde allí subimos hasta las inmediaciones de Corte das Donas, para continuar, por un camino descendente hasta Laranjeiras, en la orilla derecha del Guadiana. Rodeamos el Pontal, con uno de los mejores miradores sobre el río, y después seguimos el PR hacia Torneiro. A lo largo de la ruta tuvimos que superar bastantes subidas y pasadas tres horas de pedaleo mis fuerzas empezaron a mostrar signos de desgaste y aún tenía por delante la larga subida a esta aldea, pero gracias a la compañía y a los ánimos de El Vasco puede llegar hasta Torneiro sin poner pie a tierra. Obrigado, José Luis.
El último tramo de la ruta consistió en enlazar Corte da Seda con Alcoutim a través de unos caminos que recordaba del inicio del recorrido del III Raid Bttrilhos (http://pedalibero.blogspot.com/2009/04/3-raid-bttrilhos-alcoutim.html) para llegar justamente hasta la praia fluvial de la Ribeira de Cadavais, donde habíamos dejado los coches.
Después de cambiarnos nos quedamos a comer y fuimos al restaurante "Os Cadavais", donde me pareció más rico el bacalhau a bras que el assado.

El topónimo cadaval ( cadavais en plural) señala el lugar donde quedaron restos de árboles y plantas que se quemaron.

Distancia, 56 Km. / Tiempo en marcha, 4 h. / Velocidad media, 14 Km/h
- Obrigado por las fotos, Jesús-

07 diciembre 2009

Mina de São Domingos - Achada do Gamo















La Mina de São Domingos, fue uno de los yacimientos de cobre más importantes de Portugal y de la que, hasta su cierre en 1966, se llegaron a extraer cerca de 25 millones de toneladas de mineral en el último siglo de producción. Su historia se remonta a tiempo anteriores al Imperio Romano, época en la que se intensificaron los trabajos de extracción de cobre, oro y plata.
Redescubierta en 1854 por Nicolau Biava, la empresa propietaria de la mina, La Sabina, concedió los derechos de explotación a la empresa Mason and Barry en 1857, que fue construyendo un poblado, para todos los que trabajaban en la mina, con dos zonas muy diferentes que mostraban claramente la división de poder, la zona de los ingleses, con casas espaciosas, jardines y espacios de convivencia, que contrastaba con la zona de los operarios, de casas alineadas y de reducido tamaño (16 m2) que era compartido por familias numerosas.
A unos 3 km de la mina se encuentran las ruinas de la fábrica de tratamiento metalúrgico de Achada do Gamo, que funcionó durante más de un siglo (1863-1965) y que también contó con una fundición que producía azufre y ácido sulfúrico desde finales de los años 30 hasta la década de los 50.
En los últimos años se han realizado algunos trabajos de adecuación y señalización en la antigua corta a cielo abierto y en sus alrededores para su valorización turística, pero la mayor parte de este rico patrimonio de arqueología industrial está abandonado.
Desde la Mina de S. Domingos partía un ferrocarril hasta Pomarão, puerto fluvial en el Guadiana, donde se cargaban los barcos de mineral. Actualmente puede hacerse ese trayecto a pie o en bicicleta y una parte lo hicimos un domingo por la mañana. El paisaje es impresionante; debido a los xistos argilosos y a las rocas fuertemente coloreadas la tierra puede ser roja, ocre o cobriza, amarilla o blanca. Caminamos por un escenario que puede resultarnos extraño y avasallador. Hay vestigios de edificios, de puentes, de líneas férreas, de embalses, ahora todos en ruina, que conforma un paisaje que atrapa la vista de quien lo mira y en el que nos sentimos empequeñecidos y casi abrumados de pensar en la magnitud de lo que allí ocurría en la época de mayor actividadad. Otro elemento significativo son los embalses y lagunas de "aguas ácidas". En el siglo XIX el desembalse de las aguas de la mina al Guadiana se convirtió en el principal problema de contaminación de sus aguas, perjudicando gravemente a los pescadores de Mértola.

Corte Gafo de Baixo - Moinho dos Canais






Partiendo de la población de Corte Gafo da Baixo seguimos uno de los recorridos más interesantes que hemos realizado por el Parque Natural do Vale do Guadiana (PNVG), gracias a la información que había obtenido del Instituto de Conservaçao da Natureza e Biodiversidade (http://portal.icnb.pt/ICNPortal/VES2007/).
El denominado Percurso 2 nos conduce hasta la orilla derecha del Guadiana, para serpentear por la ladera abajo y llegar hasta los Moinhos dos Canais.
Hasta hace poco tiempo, el cultivo de cereal, constituyó la base de la agricultura de estas tierras y los molinos sobreviven en el paisaje como testimonios de los tiempos en los que no se disponía de medios mecánicos y se recurría a la fuerza de la naturaleza y de los animales. El PNVG es rico en estas estructuras, estando la mayor parte concentradas al sur de Mértola.
La molienda se realizaba mayoritariamente en molinos localizados cerca de las líneas de agua, con caudal suficiente para hacerlos funcionar con su fuerza motriz, generalmente de mediados de primavera a mediados de otoño. Situados muchas veces en lugares apartados de las poblaciones, el molinero subsistía de lo que obtenía del medio que le rodeaba. Las aguas le proporcionaban pescado, que con el mantenimiento de pequeñas huertas eran la base de su alimentación, que podía completar con la apicultura.
Los Moinhos dos Canais deben su nombre a un arte de pesca artesanal que se practicaba en este lugar, el caneiro (destinado a capturar lampreias). Siguiendo el camino, en el lecho del río emerge un afloramiento rocoso, localmente conocido como Rocha da Galé, que es buena muestra de la riqueza geológica de la zona.
Más fotos en el album Senderismo de http://www.flickr.com/photos/22531182@N06/sets/

16 noviembre 2009

Foz de Odeleite










































Sábado 14 de noviembre de 2009. Tras una parada en Azinhal para desayunar nos reunimos en Foz de Odeleite 2 niños, 11 adultos y 2 perras. Cerca de las 10:30 emprendimos la marcha y comenzamos subiendo por las estrechas calles para encontrar el camino que tras una larga subida nos llevaría hasta el vértice geodésico de Castelo. Una neblina azulada se extiendía sobre el cauce del Guadiana. El piso es duro y polvoriento y en los montes la escasez de lluvias provoca que sobre las laderas primen los tonos ocres. Esta primera parte discurre por una zona alta con buenas vistas hacia el río y por la que, a lo lejos, se divisan Corte das Donas y Tenencia. Cuando bajamos hasta las riberas de Foupana y de Odeleite disfrutamos de una paleta más amplia de colores, de verdes y amarillos, extendiéndose a lo largo de sus fértiles vegas, donde algunos campesinos recogen las aceitunas de sus viejos olivares y por donde el camino es más liso y plano. Cerca de las dos de la tarde acabamos el paseo y nos quedamos a comer en el restaurante Arcos do Guadiana, contentos de retomar nuestos paseos. Los cielos de la tarde se pueblan de nubes grises, que no derramarán ni un gota sobre las tierras sedientas del Bajo Guadiana.