15 abril 2026

4. CASTRO DAIRE - TONDELA

 Castro Daire se sitúa en una de las estribaciones de la Serra de Montemuro. Esta cuarta etapa tendrá dos partes bien diferenciadas, la N2 hasta Viseu y luego la Ecopista do Dão hasta Tondela, nuestro fin de etapa. Empezamos con un buen desayuno en  Forno da Serra y después vendría la bajada hasta el río Paiva. Para llegar a Viseu seguimos por la N2. La entrada en la ciudad fue con tráfico por sus calles hasta que alcanzamos el Casco Viejo, más peatonalizado. Me resultó agradable volver al centro histórico que había visitado con Ana en 2015.

  
Porta do Soar (siglo XV)
Una de las siete puertas de la muralla medieval de Viseu

Catedral de VISEU

Iglesia de la Misericordia de Viseu (fachada s. XVIII)

Mis compañeros ciclistas

Hicimos una parada, olvidaba la mochila al partir pero me avisó
                                        la camarera del local.


La Ecopista do Dão es una de las rutas cicloturistas más largas y famosas de Portugal. Nació sobre las cenizas de una de las líneas ferroviarias más bellas y ambiciosas del país: la Linha do Dão

Viaducto de Mosteirinho en la ecopista


antiguo apeadero

En la vieja estación de Torredeita aún quedan vestigios ferroviarios -vías y un comboio (tren)-

Julen ya conocía esta ruta y creo que acertó al trazar la etapa por ella

Túnel de Parada o Santa Catarina, de casi 200 metros e iluminado



Llegada al alojamiento

En mi opinión fue una de las etapas más dulces de nuestro largo periplo portugués.

LA RUTA EN STRAVA

14 abril 2026

3. VILA REAL - CASTRO DAIRE

Esta etapa iba a ser una de las más difíciles y duras para mi por su desnivel positivo y las fuertes pendientes, algunas superiores al 12%, por donde no podía pedalear con mi desarrollo más corto -32x36- y tuve que caminar; no obstante sería una de las más destacadas, en esencia por discurrir por el paisaje duriense (Vale do Douro) que Miguel Torga describió como un exceso de la naturaleza, que iremos apreciando recorriéndolo a través de curvas y contracurvas hasta llegar a Peso da Régua.so de la 
naturaleza”. “Un poema 


Según el dicho local "Dios creó la Tierra y el hombre creó el Duero". Hay que ver las orillas del Duero completamente esculpidas en gradas, cada una de ellas con varias hileras de viñas, para comprender el inmenso trabajo realizado por el hombre desde hace siglos. La relación íntima entre la actividad humana y la naturaleza permitió crear un ecosistema único, donde las características del terreno son aprovechadas de forma ejemplar. El Alto Douro Vinhateiro es una zona particularmente representativa del paisaje que caracteriza la vasta Região Demarcada do Douro, la mas antigua región vitivinícola regulada del mundo.

CASA DO CANTONEIRO DA N2, donde obtuvimos nuestros passaportes

Un cantoneiro era la persona responsable del mantenimiento de una red de carreteras de una determinada región (deriva de cantão: subdivisión territorial). El mantenimiento de las vías se enfocaba en la calidad del piso alquitranado, la señalización relativa al código de circulación y la limpieza de los arcenes.

Rotonda en Santa Marta de Penaguião




Cuando Javier y yo llegamos a Peso da Régua, Alberto y Julen nos esperaban en la terraza de un café, donde fui a la "casa de banho". Al acabar no podía abrir la puerta y tuve que aporrearla para que alguien la abriese desde fuera. ¡Puff!
 
Terraza del Café Pastelaría O ATLETA


Peso da Régua, en el corazón del Valle del Duero destaca por sus tres puentes sobre el río: la Ponte Metálica, que ahora es para peatones y ciclistas, el Ponte Rodoviaria da Regua, construido para una línea férrea que nunca llegó funcionar y después adaptado para uso de carretera (la N2) y el Ponte Miguel Torga (viaducto de la autoestrada A24). Son puntos clave para cruzar y admirar el paisaje vinícola.

Pontes: Rodoviaria (A24) al fondo y Miguel Torga (N2) primer plano


Ponte Metálica

Tres pontes



Una vez cruzado el Douro por la Ponte Metálica comenzaría el ascenso hacia Lamego. Julen había llevado su track evitando la N2, porque había leído algo sobre el tráfico de motos, derivándolo por la N226-1 haciéndolo tal vez más duro, según me comentó un hombre que nos ve subir a Javier y a mí. Dice que por donde vamos es más empinado (íngrime) e insiste en que volvamos atrás para subir por la N2, decía también que era ciclista y que sería mejor. No abandonamos el track y tenemos que enfrentarnos con pendientes que  superan el 15%. De nuevo he de caambiar de ciclista a caminante.



Hice grandes esfuerzos para llegar a Lamego, ciudad comercial y episcopal, allí nos reunimos en la Avenida Visconde Guedes Teixeira, frente a las famosas escaleras; las fotos de rigor y partimos en busca de la ruta para llegar al Santuario. La subida la hacemos por el bonito Parque de los Remedios, pedaleando por una carretera zigzageante y empinada (8-10%), levantada con oscuro pavé (adoquines) que me hicieron pensar en las "clásicas del norte" que tan próximas estaban en el calendario.
 
La monumental escalera barroca de -686 peldaños- de subida al Santuario de Nossa Senhora dos Remédios en Lamego.








Santuário de Nossa Senhora dos Remédios (s. XVIII)

chafariz (fuente) con un obelisco de grandes dimensiones diseñado por Nicolau Nasoni, situado al acabar las escaleras y antes del santuario.

El llamado Patio de los Reyes arriba de las escaleras

Río Balsemão


Río Balsemão

A&E esperando a J&J

El motivo de la espera era debido a una de las "variantes" a la N2 que Julen había elegido y que fue imposible ciclar, dado que donde antes hubiese camino las lluvias invernales lo habían dejado casi impracticable incluso para hacerlo andando y no digamos, si hay que empujar una bici. Alcanzaríamos de nuevo la N2 y después encontraríamos un bar donde comer unas porciones de empanada.


vamos sumando

Santuário de Nossa Senhora de Ouvida, con una imagen kitsch 


PC STAY, Casa con dos habitaciones en Castro Daire fue uno de los alojamientos para mi mejores de todo el viaje. La amabilidad de la señora ¿Carla? que lo gestiona fue extraordinaria, primero nos buscó con el coche para conducirnos a la casa, ya que la carretera de entrada habitual a Castro Daire estaba cortada por un corrimiento de la calzada y también lavó la ropa de los cuatro sin coste, como un regalo dijo, cuando le preguntamos el precio de trabajo. Obrigadíssimo Carla!
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