09 octubre 2026

Mi camino a la bici eléctrica (e-gravel)

 

Specialized Creo SL Expert de Javier Ordieres

Tanto Javier, que fue pionero, como José Augusto que le siguió, me comentaban a menudo las ventajas de las bicicletas eléctricas. Yo no las negaba pero no veía aún la necesidad de comprar una. Para el ciclismo sin prisa me bastaban las musculares que tengo, Giant (gravel) y Trek (MTB). 
Un domingo Javier me deja su Specialized para una ruta por el campo de más de 85 km que los tres hacemos con e-bikes (Amflow, Orbea y Specialized). Fue una prueba concluyente, me sentí genial. 
Días después Javier marcha a Asturias y me deja la bici para que la tenga en casa. Desde entonces he tenido la oportunidad de probarla a fondo, seis actividades, casi 370 km; con recorridos variados y dos etapas por encima de los cien kilómetros. Ha servido como señuelo o estimulante para que me acercara al gravel en su vertiente eléctrica. Con el paso de los años las necesidades, los objetivos y la filosofía como ciclista cambian.
Leer este artículo me resultó interesante.
Una e-gravel viene bien para compartir rutas en grupo, con niveles heterogéneos, como para viajar en modo bikepacking con mayor autosuficiencia.  Una e-gravel iguala el terreno de juego. Permite mantener una velocidad media superior que con una muscular, lo que se traduce en la capacidad de cubrir más terreno en el mismo tiempo y con menor cansancio. Es lo ventajoso.

Los contras serían el sobrecoste, su complejidad mecánica y un mantenimiento más especializado, y tal vez lo más significativo, el aumento de peso, aunque mucho menor que en las e-mtb.


Comienzo a explorar el mercado, empezando por las tiendas de Huelva y provincia. En Lepe está Bike Fabrik y allí me hablan de la Megamo Along 10, a un precio extraordinario para las características que reúne esa bicicleta. En Sport Bici también me la pueden pedir. 
En mi búsqueda no he encontrado otra bici por su precio con la que pueda compararse. En cualquiera de las dos tiendas me hablan de la falta de disponibilidad, dado que es una bicicleta del catálogo 2027 de la marca. Reservarla ahora no me parece sensato, cuando además tengo otras prioridades. De modo que esperaré a cuando estas estén resueltas para plantearme su adquisición.

QUÉ NECESIDADE! cinco cicloturistas vascos

En la primavera de 2022 conocí a unos cicloturistas vascos y lo conté en el blog
Este octubre se presentaba la ocasión de volver a vernos.
Esta vez eran FERMÍN, IMANOL, JON -alias Raimon Pulidor- JOSEBA y JOSU, cinco amigos vascos radicados en Guipúzcoa. (Faltaba Koldo que anda fastidiado). Tres son naturales y viven en el municipio de Eskoriatza y dos viven en Hernani. 
Después de veinte etapas recorriendo la costa peninsular portuguesa, partiendo de Vigo, iban a atravesar el Guadiana para terminar su periplo Huelva, con casi 1400 km pedaleados.

Como para mí iba a suponer un larga etapa en tiempo y distancia (más de 100 km) me decidí a utilizar de nuevo la e-gravel de Javier, sus tres modos de asistencia la harían más llevadera.
Salí de casa poco después de las ocho, tuve una larga parada en Lepe (farmacia y tienda de bicis) y a las 10:30 estaba en el muelle de Ayamonte a la espera del ferry que llegaba de Vila Rea de Santo Antonio.

Ayamonte, hito fronterizo travesía fluvial 

el ferry sobre el Guadiana, de fondo Castro Marim

Joseba Errasti en el pantalán del muelle

Tras el desembarco fuimos al café Passage en la Plaza de La Laguna y después pusimos rumbo a La Redondela por la vía litoral, atravesando las Marismas de Isla Cristina,  cruzamos Pozo del Camino y por la HU-3300, recién asfaltada, seguimos hacia el Este. Nos desviamos para que conocieran el singular Palomar de Huerta Noble.

Marismas de Isla Cristina (foto de Jon)

Exterior del Palomar de Huerta Noble -Juan Manuel, Imanol, Josu, Fermín, Joseba y Jon-
                                                                        (foto de Jon)

Arreglando un pinchazo de Jon al salir de Huerta Noble

Al llegar a La Redondela pasamos por la puerta de la Brasería Casa Serrano y decidimos  beber y comer en el establecimiento. Prepararon una mesa en el patio donde dimos buena cuenta de varias raciones: tomate aliñado, jamón de bellota, queso curado, y platos de chorizo a la brasa y torreznos; agua, cervezas, refrescos y cafés.
Cruzamos La Redondela y seguimos  por el Camino de la Chirina, que va al Cementerio Municipal de La Redondela, más adelante los invernaderos llenan los campos igual que las basuras y los escombros las cunetas. 
Dejamos atrás Lepe, donde volvimos a la vía verde para seguirla hasta Cartaya. 
Desde allí los iba a conducir por el pinar del Campo Común de Abajo, el camino forestal de Las Cumbres y el camino de Cartaya para alcanzar Aljaraque. Luego para llegar a Bellavista vamos hacia la pasarela de Las Cojilllas que atraviesa las Marismas. Durante la mayor parte del recorrido fue Fermín el que estuvo más tiempo a mi lado.
Pasamos por casa porque algunos estaban sedientos y finalmente los acompaño hasta el Puente sifón de Santa Eulalia, sobre el Odiel, donde nos decimos hasta luego, porque habíamos quedado en vernos para cenar. Cosa que hicimos satisfactoriamente en el restaurante Kalaka.

El título de la entrada se refiere según ellos a lo que les decían sus madres cuando se les ocurría cualquier idea peregrina.

Puente de La Tavirona (foto de Jon)

Marismas del Odiel (foto de Jon)

Marismas del Odiel (foto de Jon)
   
        
Raymond Poulidor (PouPou)
                                               

Mi ruta en STRAVA



28 junio 2026

3. Cicloturista, Algarve -de la Sierra a la Costa-y regreso a casa

A las 7:30 estábamos puntuales en el comedor de Casas d'Aldeia para el completo pequeno almoço. Me gustaron especialmente las papas de aveia y la torta de laranja. Javier ya estaba totalmente recuperado de sus males gastrointestinales y desayuna convenientemente.

Esta última etapa del viaje iba a transcurrir por las carreteras secundarias de un territorio que conozco bien, porque desde comienzos del siglo, habitualmente en compañía de José Augusto, realizábamos  rutas en BTT. También recordaba que otras veces que fuimos a Vaqueiros para rutas senderistas. 

Abril de 2007 con José Garcia Augusto

Dejamos la aldea por la carretera M506 que lleva al cementerio. En el siguiente cruce se gira la izquierda para la M-505, hacia Montinho da Revelada y Malfrades. Por allí el campo está "sembrado de paneles" de una gran planta de energía solar -SET Solara 4- en funcionamiento desde 2021.

Paramos en Soudes y allí entablo conversación con dos hombres que paseaban por la entrada de la aldea. Ahora para mi, estos viajes suponen una gran oportunidad de hablar portugués, tras mis estudios en la Escuela de Idiomas de Huelva. 

Al principio dijeron que eran de Cascais, cuando les comenté que conocía mejor Portugal que España por haberla recorrido en su mayor parte, uno me dijo que Portugal es siete veces más pequeño que España (el territorio español es cinco veces más grande que el portugués) yo le dije que su país tiene una extensión comparable con la de Andalucía. Después hablamos de Sintra y de su sierra, del Cabo da Roca, de la playa de Guincho, etc. Entonces concretaron que eran de Malveira da Serra, aldea situada en la zona central del Parque Natural de Sintra-Cascais. Para mi fue una buena práctica idiomática.

Siguiendo la carretera M-505 tendríamos dos subidas fuertes, la primera hasta Monte Novo, con pendientes hasta del 12% y la siegunda hasta Furnazinhas, ambas solventadas con agilidad. Hicimos la parada de avituallamiento prevista en el bar-restaurante Bela Vista de Odeleite. 

Barragem de Odeleite


Parada en Bela Vista (Odeleite)


Tras el avituallamiento líquido nos incorporamos a la IC27 para pasar por el muro del embalse de Odeleite y dirigirnos hacia Azinhal, otra de las aldeas que figuran en nuestros recuerdos ciclistas; después rodamos camino de la costa en un trayecto eminentemente descendente. 

Mismo lugar (Azinhal) con 18 años de diferencia
Enero de 2008, dos MTB de 26", la mía y la de Javier 

Junio de 2026, cicloturismo con bici de gravel y e-bike.

azulejo que me recordó a mi sobrina

Salinas de las Marismas de Castro Marim

Forte de São Sebastião de Castro Marim

cruzando el Guadiana

entre Vila Real de Santo Antonio y Ayamonte

En esa ocasión el tema del ferry fue bien, compramos los tiques, fuimos a saludar a nuestro amigo Zé Guerreiro en el kiosco Guadiana y hasta tuvimos tiempo para tomar un último café portugués.

 Tabanco La Peñita (Ayamonte)

Cuando llegamos a Ayamonte nos dirigimos a La Peñita, era la hora apropiada para tomarnos unas tapas (mojama, papas aliñas y atún) y después, como tratábamos de llegar lo más pronto posible a casa,  elegimos rodar por la N-431, dejando de lado los casi impracticables tramos que quedan de la extinta Vía Verde Litoral.
Esta última etapa fue la más incómoda para mi, porque había olvidado las cremas protectoras en casa y después de tres días de pedaleo tenía molestas rozaduras en los glúteos. No en vano fueron más de 25 horas y media con el culote puesto.
Esta última etapa la dividí en dos: Tramo portugués / Tramo español

 cremas olvidadas

Los datos en el cicloturismo tal vez no tengan mucha relevancia, no obstante copio aquí los de estos tres días: distancia 266 km - tiempo total 3:14:22 - ascenso 3.040 m

Nueva experiencia cicloturista que manifiesta que vale más la sintonía entre los participantes (aspecto emocional o mental), que el nivel físico exigido por los recorridos o los desniveles.

27 junio 2026

2. Cicloturista Sotavento e Serra Algarvia

La segunda etapa del viaje tampoco empezó bien porque Javier había pasado una mala noche teniendo que ir varias veces al baño con diarrea. Lógicamente esa circunstancia alteraba el diseño previsto, que iba a ser muy montañoso  y que contaba al  inicio con la subida al Monte Figo o Cerro de São Miguel, que enseguida quedó descartada. Se plantearon otras opciones para el día pero Javier quiso mantener el final en Vaqueiros e "hizo de tripas corazón" sobreponiéndose a las adversidades con gran entereza.

La prioridad era encontrar una farmacia para conseguir los medicamentos adecuados y no sería hasta Moncarapacho cuando lo conseguimos. Allí le recomendaron unas pastillas para cortar la diarrea, otras para regenerar la flora intestinal y sobres para mezclar con agua y obtener suero para la rehidratación oral. Las primeras horas lo pasó mal, con la flojera que tenía la voz le salía apagada y triste. No obstante se mantuvo firme y continuamos hacia S.B. de Alportel.

Puerta sur, estilo manuelino, de la Igreja de Luz de Tavira


capitel tallado con motivos de parras

rotunda en Moncarapacho

Javier en la rotunda de Moncarapacho, antes de encontrar la farmacia.



En São Brás de Alportel encontramos el Monumento homenaje a la primera travesía aérea del Atlántico Sur realizada por Sacadura Cabral (piloto) y Gago Coutinho (navegante), con la réplica del hidroavión "Santa Cruz". La obra es de Carlos de Oliveira Correia y respeta las dimensiones reales del aparato. Perpetúa la Historia de Portugal en el municipio de donde era natural la familia de Gago Coutinho.




Piano piano fuimos avanzando por la Circular Norte hasta la Rotunda do Caldeirão donde está el cruce de la N2, pero encontramos una indicación de carretera cortada y fuimos hacia el Oeste. Aquel itinerario no me gustaba y después de unos km pude hablar con un ciclista en una rotonda donde nos habíamos parado. Vi que íbamos en dirección equivocada y dimos marcha atrás hasta el cruce con la N2, no nos quedaba otra que arriesgarnos y circular por esa estrada, donde las pendientes iban en aumento conforme nos adentrábamos en la Serra do Caldeirão. Serían 14 km bien gozados por una carretera solitaria, casi en exclusiva, rodeada de alcornoques, robles y madroños. Los cultivos agrícolas predominantes en las aldeas serranas son los de secano - almendros, algarrobos y olivos - y los árboles frutales como los naranjos y nísperos en los valles y cerca de los cursos de agua.



La carretera continuaba así, igual que en Abril cuando hicimos la N2, por permanece cortada para los vehículos a motor, aunque con la bici se pasaba por el lado de las barreras de hormigón.


Encuentro en el tramo cortado con barreras, Este es Rui, cicloturista portugués de Serta que pedalaba pela Estrada Nacional 2 como desafio solidário para associação APELA. A rota, que atravessa o país de Chaves a Faro ao longo de mais de 739 km, é frequentemente utilizada para iniciativas de beneficência. Este hombre hacia la N2, con bici eléctrica, del 19 al 26 de junio, para visibilizar y apoyar a los enfermos de E.L.A. (Esclerosis Lateral Amiotrófica).



Cuando faltaba poco para Barranco do Velho paramos en un bar localizado en una antigua casa de cantoneiros, en el cruce de la N2 con la N124. Allí pedí dos tostas mistas e duas medias de leite y a la señora que atendía le dije que uno de mis colegas estaba doente con diarrea para que su tosta mista fuera más suave y hasta le llevó un plátano a la mesa asegurándole que le sentaría bien. Estos alimentos dieron energía y ánimos a Javier que hizo mucho mejor lo que quedaba de etapa. La deshidratación parecía controlada.

tosta mista en Barranco do Velho

me encantan esos paneles de azulejos

El día fue nublándose cada vez más. En Barranco do Velho giramos a la derecha por la EN 124 en dirección a Cachopo. Como el recorrido era quebrado, con subidas y descensos y la nubes aumentaban paramos a colocarnos los cortavientos para no enfriarnos; poco después comenzó a llover con intensidad, hecho que no empañó un precioso y tranquilo recorrido hasta esa aldea serrana perteneciente al municipio de Tavira.



preparados para la lluvia

La sonrisa de esta foto la creó mi compañero de clase M J Santos. Obrigado!

cielo de lluvia




Piscina del parque de lazer da Fonte ferrea, Junta de Freguesia de Cachopo. Lugar en el podríamos haber tomado un baño si el día hubiera sido caluroso y soleado.

Hicimos una parada en Bar das Palmeiras de Cachopo (helado, camomila, Sumol) y rememoramos viejos momentos de las rutas de BTT que hicimos por aquellos lares en la primera decena del siglo (2007 - 2011). Desde allí partía nuestro último tramo dirección Caixas Baixas, sitio que también recordaba.

Cuando llegamos a Vaqueiros fue fácil encontrar el alojamiento Casas d'Aldeia, (regentadas por Olga Ludovico) el mismo en el que nos quedamos en 2016 cuando hicimos algunas etapas de la Via Algarviana. También se mantiene abierta la Casa de Pasto Teixeira, que sigue llevando la señora Rita, madre de Olga, que nos dio las llaves del taller donde guardamos las bicis, de la habitación triple donde dormiríamos y nos citó a las 19:30 para la cena. A esa hora bajamos a la casa de pasto y comimos arroz blanco, aliño de tomates y pimiento, pollo con patatas fritas, y de sobremesa tajadas de melona.

Casas d'Aldeia


Vaqueiros ao entardecer



la luna de Vaqueiros


LA RUTA EN STRAVA