10 junio 2018

Biomecánica y gravel marismeño

Durante todos los años en los que he practicado ciclismo he procurado ajustar mis bicicletas y zapatillas lo mejor que he podido aunque sólo de forma autodidacta. Cómo quiera que cada vez pasó más tiempo pedaleando, fue recientemente cuando decidí ponerme en manos de un profesional, acudiendo a FIT2BIKE . Allí, Inés Medero y Fco. Javier Macías me trataron de maravilla. 
Después del estudio biomecánico, se introducen las distintas medidas antroprométicas en un programa informático, teniendo en cuenta la flexibilidad de la columna vertebral, la longitud de pierna, en mi caso mayor de la que me correspondería por altura, y después Javier procedió al ajuste personalizado de mis dos bicicletas, modificando altura y retroceso del sillín y altura e inclinación del manillar, teniendo en cuenta los distintos ángulos (pie, rodilla, hombro, torso) además de la medición de los pies para un correcto ajuste de las calas de los pedales automáticos en las zapatillas. 
El principal beneficio que se pretende conseguir es el equilibrio entre confort-salud y rendimiento, mejorar la comodidad y tener un mayor aprovechamiento de la fuerza, así como de ausencias de molestias y prevención de lesiones.

Con Francisco Javier Macias Bonaño en FIT2BIKE

Ajuste modificado de la cala del pedal

El sábado ruedo con la CDF después de ajustada. Antes de llegar a la Vía Verde me encuentro a un ciclista que ha sufrido una caída. Me detengo a su lado y le pregunto como está, él hablaba por teléfono y me dice que no me preocupe que lo tiene controlado. Ya en la vía verde me adelantó un tipo con maillot de Astana, ¡quizás era de Kazakstán, porque no dijo ni pío! ¿Cómo se dirá en ese idioma hola o buenas? Hay gente tan rarita (sic).

Carretera de Malpica
Dejaré el carril verde para rodar por la  vía paisajística A-5088 en dirección Oeste, hacia Cartaya. Cuando alcanzo la A-5053, dejó a un lado la entrada del Karting, para rodar por algunos de los muchos caminos asfaltados que existen en el termino municipal de Cartaya y allí encuentro el denominado de El Garranchal, recién asfaltado, lo seguiré hacia el Sur, luego me desvío por un camino de grava y tras una riña con varios perros que me ladran y molestan, sigo por el campo hasta las inmediaciones del Estero del Carbón, ya en las Marismas del río Piedras.

Camino El Garranchal

camino de grava

Marismas del Piedras

camino de tierra

grava y marismas

Estero del Carbón en Marismas del Piedras

café en el Nautilus

Acabaré esta primera parte del recorrido sentado frente a la orilla del Piedras, en una mesa del Nautilus para tomar un plátano y un café con leche.
Río Piedras

El Rompido
Hago algunas fotos y reemprendo la marcha hacia El Portil por la A-5052, subiendo la cuesta del camping mucho mejor que otras veces. Paso El Portil y después del cruce de la Playa de La Bota, un ciclista con el que me cruzo me saluda. Es el amigo (y seguidor de este blog) José Andrés. Abrazos y besos y como  rato de charla. Quedamos en vernos pronto para ver si logra instalar mapas en mi Garmin Edge 520. Él se va para El Portil y yo sigo para Punta Umbría, donde haré un último tramo por tierra, pasando por los Enebrales y llegando hasta el borde de Marismas del Odiel.

La perrita del amigo J. Andrés

camino en los Enebrales de Punta Umbría



Marismas del Odiel, con Huelva en el horizonte

Tras un recorrido de sesenta kilómetros, en el que había rodado por carreteras con tráfico, iba a ser en el último punto de asfalto, la rotonda de la A-5077, cuando el conductor de un BMW, que me sale por la derecha, omite su ceda el paso y me "recuerda" que hasta que no se llega a casa debemos desconfiar de los coches y estar siempre atento y vigilante.

pasarela de madera y Bellavista al fondo

03 junio 2018

4ª etapa -Sagres-Silves-Tunes

Para esta última etapa por fin conseguimos salir más temprano que en las anteriores. Nos levantamos con las primeras luces del día, tomamos café y pastas gentileza de Casa Luana, empaquetamos y a la calle. Antes de abandonar Sagres quise acercarme a un edificio que había llamado nuestra atención por sus grandes dimensiones. Se trata de una Igreja, que llama la atención por su monumentalidad y por su construcción en hormigón.

Igreja en Sagres

Desayuno en el Camping Turiscampo

La última etapa de este viaje cicloturista no tuvo mucha historia. Nos limitamos  rodar por carretera, entre Sagres y Vila do Bispo por el tramo de la Ecovia Litoral. Después por la EN-125, que cuenta con buen arcén, hacia Lagos, Odiaxere y las proximidades de Portimão. Allí giramos al N por la EN-124 hasta Porto do Lagos, donde ponemos rumbo E hacia Silves. Este último tramo es más tranquilo y también bonito por la cercanía de la Ribeira de Odelouca.
Cuando llegamos a la antigua capital del Algarve musulmán, al pasar junto a la conocida Churrasquería Valdemar, situada en los soportales del Mercado Municipal, nos apeteció parar a comer su pollo a la brasa. 
Churraqueria Valdemar en Silves

Mercado de Sives


Almuerzo en Silves (frango grelhado sin piri-piri)
  
Tras el almuerzo, de Silves a Tunes, rodamos rápido, quizás con ganas de llegar al coche y comprobar si arrancaría. No lo hizo a la primera, pero JA cuenta con un arrancador de batería, colocó las pinzas y a la segunda el motor del Seat Alhambra de puso en marcha, ¡Uff! Ya podíamos volver a casa. Y como escribió el amigo cicloturista ausente "... el conjunto de bicicleta, cerveza y comidas es de lo mejor".
Al finalizar el viaje en Tunes

Merienda en Doce Tentaçao (Tunes)
Distancia 88,26 km / Tiempo en movimiento 4:26 / Tiempo transcurrido 5:14

3ª etapa-Aljezur-Sagres



Salimos temprano del Hostel para buscar un sitio donde desayunar. Lo hicimos en un bar contiguo al Mercado de Aljezur. Volvimos para empaquetar nuestras cosas y cuando salíamos de nuevo a la calle nos encontramos con dos españoles que hacían cicloturismo de alforjas, aunque ellos viajaban hacia el Norte y su destino era Vila Nova de Milfontes.

Bar del Mercado de Aljezur
Nosotros seguimos las marcas por el pueblo, que nos hacen rodear la Iglesia y descender por un camino de tierra que sigue por el Vale de Amoreira, a partir de donde comienza la fuerte subida hasta la carretera de Monte Clérigo. Allí nosotros giramos a la izquierda y continuamos por el asfalto en dirección a Arrifana. Poco antes, JA comenta que tiene algún problema en la transmisión de su bicicleta, pero en un primer vistazo no apreciamos de que se trataba.

Dejando atrás Aljezur

Panorámica de la várzea de Aljezur con la praia de Amoreira al fondo
En recuerdo de una foto de 2014
Antes de llegar a Arrifana, encontramos a la izquierda indicadores y marcas del camino histórico de la Rota Vicentina. Nuestra intención era seguirlo hasta Carrapateira, sin embargo tuvimos que cambiar el plan. El problema de la bici de JA se acrecienta y ahora vemos con claridad lo que sucede. Uno de los piñones del cassete SunRace de la Orbea OIZ está desprendido de la araña, debido a que algunos de los remaches que lo fijaban se habían roto. Una avería totalmente inesperada, más en una bicicleta nueva ¡que tenía un mes!

Aquí puede verse como el antepenúltimo piñón del casete quedaba suelto 


Cuando veo el estropicio rápidamente pienso que podremos arreglarlo con algunas de las bridas que llevaba. Quitamos el eje pasante Boost, sacamos la rueda del cuadro y con las bridas unimos el piñón suelto a los que estaban por arriba, de modo que en vez de once quedaban siete piñones útiles, pero contando con dos platos, serían desarrollos más que suficiente para continuar con nuestro viaje, sin embargo nos pareció más sensato abandonar los caminos, donde probablemente JA tendría dificultades en las subidas, de manera que iriamos hacia el Sur por carreteras (EN120 y ER268) entre el tráfico de vehículos a motor. Fue una faena porque nos perderíamos la playa de Canal y parte de una etapa que es buena síntesis (mar y sierra) de la Rota Vicentina.

El piñón averiado sujeto con bridas

Al fondo Arrifana, desde el camino de la Rota Vicentina 
El mismo señor que vimos en el desayuno nos lo encontramos en el bar restaurante Da Legua, donde paramos cuando íbamos hacia Bordeira



Playa, ribera y dunas de Bordeira, desde la subida al Pontal de Carrapateira


El Circuito del Pontal (10 km) forma parte de los Trilhos de Pescadores de la Rota Vicentina, se inicia en la aldea de Carrapateira y en él encontraremos varios miradores con soberbias vistas de los acantilados de la Costa Vicentina, además de dos portinhos de pesca y las ruinas de un poblado islámico de pescadores.
En uno de lo miradores del Pontal de Carrapateira

Mirando hacia la playa de Amado

Portinho de Pesca do Forno

Dejando atrás la muy surfera playa de Amado y de vuelta a Carrapateira enlazamos de nuevo con la ER-268. Quizás entonces podríamos haber recuperado el camino histórico para llegar a Vila do Bispo que, aunque más largo y con perfil más elevado, nos habría evitado rodar entre los coches, pero no así el fuerte viento imperante en la zona, buena prueba de ello es el Parque Eólico allí instalado. Poco antes de llegar a Vila do Bispo avistamos el mar de la costa sur algarvia. 
Alexandra, de la Casa Luana en Sagres, nuestro próximo alojamiento, me enviaba mensajes para concretar nuestra llegada. De Vila do Bispo a Sagres rodamos por la Ecovia Litoral, que en buena parte aprovecha el trazado de la vieja carretera, segregado del tráfico de la ER-268. Eran aproximadamente las 15:30 cuando encontramos Casa Luana. Alexandra nos explica lo necesario y nos entrega las llaves. Ducha, en ese cuarto de baño tan morado y rosa, colada y descanso.






Tras una vuelta por Sagres, surfero y turístico en estas alturas del año, vamos a cenar al restaurante "A Casinha".
Cataplana do mar 

Volviendo de cenar 
Durante esta jornada fue cuando vimos más cicloturistas, desde una chica solitaria avanzando hacia Aljezur, a una pareja de sexagenarios (por lo menos) dejando atrás Sagres.
Distancia 66 km/ tiempo 3:45 (total 6:03) - La ruta en STRAVA



01 junio 2018

2ª etapa, ROTA VICENTINA, São Luis-Aljezur

Mientras desayunábamos muy bien en la casa rural y la secadora dejaba nuestra colada en perfecto estado, JA me contaba que había soñado que hoy nos encontraríamos con Julen Iturbe (sic). 
Para este segundo día teníamos previsto una primera parte siguiendo el recorrido del Caminho Histórico, de S. Luís a Odemira, donde la Ribeira do Torgal se convertiría en la gran protagonista.





La primera parte es rápida y de horizontes abiertos, hasta que alcanzamos el primer paso por la Ribeira de Torgal, donde se produce un cambio sustancial. Serán más de diez km disfrutando de un tramo dominado por el agua, donde se desvela un Alentejo diferente, verde y vibrante de vida, con la refrescante ribeira como protagonista y un bosque vivo, con abundancia de valiosas especies, como sauces, alisos, helechos, que cubren las márgenes de las líneas de agua.















Piscinas naturales de Pego das Pias




En Odemira hicimos una parada para tomar cafés con un dulce


A partir de Odemira, dejamos la Rota Vicentina para acercarnos a la costa del Sudoeste Alentejano. Y como para este tramo tampoco teníamos track hubo desorientación y kilómetros de más hasta llegar a Cavaleiro, porque a esa carencia se sumó la falta de indicaciones por aquellas solitarias carreteras vecinales. 
No siempre es fácil comer durante la ruta y en Cavalerio fuimos al Rocamar. Había variedad de pescados y mariscos y mucho turista en ese restaurante, pero  freír unos huevos no se les dió bien.
Paseo por Cabo Sardão y continuación hacia el Sur, bordeando la costa por los senderos cercanos a los acantilados.




Farol de Cabo Sardão
En Zambujeira do Mar

Después de Zambujeira tendríamos que superar dos fuertes repechos para llegar hasta Brejão. A partir de donde rodamos por carreteras vecinales y caminos, que ya había recorrido con anterioridad, para entrar en el Algarve por Odeceixe. Vamos hasta la playa y paramos en el quiosco Agapito, el sitio ideal para una buen y necesario avituallamiento.




Praia de Odeceixe

El tramo Odeceixe-Aljezur de la Rota Vicentina (18 km) transcurre en gran parte por el borde del canal de riego del Mira, pasando por las aldeas de Maria Vinagre y Rogil. Como la tarde estaba avanzada decidimos evitarlo para seguir la carretera a Carrascalinho, desde Maria Vinagre hasta Aljezur. Nuestro alojamiento era en el Amazing Design Hostel, a donde llegamos con el tiempo justo para asearnos y después salir a cenar.

La cena en Varzea (Aljezur) fue un buen colofón
 de una larga jornada


Etapa dividida en dos partes, 1 STRAVA y 2  STRAVA

Distancia 108,7 km/ tiempo en movimiento 6:50/ tiempo transcurrido 9:15.