26 mayo 2010

3. Santiago do Cacém-Zambujeira do Mar (19 de mayo)

La primera parte de la etapa fue muy cómoda, con muchas bajadas, aunque con más insectos de lo habitual, quizás por atravesar una zona muy arbolada y húmeda. En Lagoa de Santo André  había poca gente y los bares estaban cerrados, pero el lugar mantiene su encanto, con esa mezcla especial que le da la quietud y horizontalidad de la laguna y el rugido del oleaje y la inmensidad de la playa.

En Sines, del latin sinus: bahía, paramos a tomar un café y buscamos la librería (A das Artes) que nos había recomendado una amable librera la tarde anterior en Santiago, donde encontré el libro de Manuel Alegre “Cão Como Nos”.
Tuvimos dificultades para encontrar la salida de Sines hacia el sur y, después de tener que atravesar el único lunar de la costa del Alentejo, el puerto industrial y las instalaciones petroquímicas, llegamos a la carretera que bordea la costa y fuimos dejando atrás algunas de las playas más hermosas del litoral alentejano en el recorrido hacia Porto Covo.

En Porto Covo evaluamos nuestras posibilidades y, aunque era la hora de comer, decidimos seguir hacia Vila Nova de Milfontes para ir a la Tasca de Celso, donde llegamos poco antes del cierre. Nuestro esfuerzo fue recompensado con la mejor comida de todo el viaje, arroz de pulpo y sericaia de postre.


Atravesamos el puente sobre el Río Mira y seguimos la N-393 hacia el sur, a unas horas en las que por fortuna había poco tráfico. Nos desviamos hacia Almograve y por carreteras secundarias pasamos por Cavaleiro y continuamos hacia Zambujeira do Mar, final de esta etapa.
 


El hospedaje fue en un apartamento de la casa rural “Monte das Alpenduradas, a dos Km. al E de Zambujeira do Mar, y para cenar tuvimos que acercarnos al pueblo, donde llegamos a tiempo de contemplar la puesta de sol.


Etapa de 123 Km., con 6 h. 10’ de pedaleo y un desnivel de 481 m.

25 mayo 2010

2. Castro Verde - Santiago do Cacém (18 de mayo)


A la salida de Castro Verde, cuando circulábamos por la carretera, encontramos a uno de los jóvenes de la tarde anterior que conducía un carro. Al pasar a su lado le hice una foto y su reacción inmediata fue de disgusto y pedirnos dinero a cambio.

Tuvimos dificultades para seguir el camino correcto hacia Ourique ya que hay un tramo de autovía en el que está prohibida la circulación de bicicletas, pero encontramos la vieja carretera que discurre paralela a ella y salvamos bien este escollo que el progreso antepone a los que viajan sin prisas.


El recorrido llano se altera únicamente con la subida para cruzar la localidad de Ourique, capital del porco preto alentejano. Más adelante el viaje continúa por la N-389, atravesando la ondulada llanura que caracteriza el “Campo Branco”, el área que abarca los municipios de Aljustrel, Almodôvar, Castro Verde y Ourique, y sobre todo disfrutamos del paisaje, que en primavera está dominado por mantos floridos de variados tonos que transforman la región en un festival de color.










Paramos en Cercal do Alentejo y comimos con apetito en el restaurante Solar do Alentejo, situado en la rotonda del Largo dos Caeiros. Después continuamos por la N-120 hacia Santiago do Cacém, uno de los puntos elevados y defensivos del Alentejo, que toma su nombre de la orden de Santiago y del alcaide árabe Kassem, para acabar la etapa con un tramo final un poco más exigente, ascendiendo las pendientes de la Serra do Cercal, y culminar la subida ya cerca de Santiago, donde hicimos entrada por el Bairro da Formiga para encontrar de inmediato la Albergaria D. Nuno donde nos alojamos, y hasta donde transporté, sin saberlo, una oruga verde, que probablemente se coló en mi bota cuando paramos en una cuneta de la Serra.
El hotel tiene un precio elevado para la calidad de la habitación (con suelo de moqueta) pero cuenta con un personal muy amable y con un buen desayuno.
96,5 Km. recorridos en 5 h. 9’ de pedaleo, con un desnivel de 797 m.

1. Castro Marim - Castro Verde (17 de mayo)


Una primera etapa en la que pronto empezamos a disfrutar del paisaje y de las tranquilas carreteras por las que ascendemos el valle del Guadiana hasta Alcoutim, pasando por las aldeas de Fonte de Penedo, Alcaria, Álamo, Guerreiros do Rio y Laranjeiras, parando para hacer un alto en el mirador del Pontal.

Para salir de Alcoutim enfrentamos un repecho de poco más de 200 m, con un porcentaje del 14%, que subo en “bailón” con mi desarrollo más corto, el 30x25, y que me hace pensar que cuando tenga que subir mayores pendientes, sobre todo si viajo con alforjas, tendré que cambiar el cassette, quizás por un 11x32.

Por la vieja estrada EN-122 pedaleamos durante varios kilómetros en absoluta soledad, dado que la moderna estrada IC-27 absorbe todo el tráfico de vehículos, que a decir verdad no es muy numeroso por esta zona, y bajamos hasta cruzar la Ribera de Vascão, para pasar del Algarve al Alentejo. Por la carretera hacia Espírito Santo nos cruzamos primero con una pareja de cicloturistas y más adelante con otras dos parejas, los únicos que recuerdo de todo el viaje.

Nos detenemos frente a la entrada del Convento São Francisco, actualmente un hotel, para fotografiar el castillo de Mértola. En la Pastelaria Ninho Doce hacemos un alto para comer y refrescarnos. No queremos más que tomar un bocado para reponer fuerzas y continuar pedaleando. Esta vez nos quedamos con las ganas de probar algo de la carta del restaurante "O Repuxo", contiguo a la pastelaria, en cuya terraza la clientela come con gusto.

Dejamos la IC-27 para seguir la N-123 hacia Castro Verde y rodamos por un tramo absolutamente recomendable, ya que su trazado y su firme son estupendos y es un buen comienzo para empezar a conocer la planicie alentejana. A mitad del camino hacemos un alto en el límite del municipio de Castro Verde, uma janela sobre a planicie, corazón del denominado Campo Branco, en las largas y extensas llanuras del Baixo Alentejo.

Esta una zona de especial protección para las aves, me pareció ver a lo lejos un grupo de avutardas, y por los bordes de la carretera están diseminados multitud de nidos de cigüeñas blancas que en esta época alimentan incesantemente a sus voraces crías.

Una de las características más llamativas de Castro Verde es la presencia de numerosas esculturas en sus jardines, plazas y rotondas. Rodeamos a tres de ellas antes de llegar a la calle donde se encuentra el Hotel Vila Verde, un sencillo establecimiento de reciente construcción, donde pudimos relajarnos y descansar en una habitación muy limpia y confortable después de una larga primera etapa, en la que recorrimos 121 Km. en un tiempo de pedaleo de 6 h. 20’ y un desnivel acumulado de 1.525 m.

Momentos antes, mientras merendábamos frente al Cine-Teatro Municipal, un par de jóvenes, probablemente gitanos, nos ofrecieron comprar un caballo o una yegua (sic).


Frente al hotel se encuentra la casa que a principios del s. XIX mandó levantar el hacendado Alvaro Romano Colaço y en la que con el empleo del cemento, un material novedoso para la época, sus constructores consiguieron imitar en balcones, torres y ventanas elementos neogóticos, neomanuelinos y neomudéjares. Desgraciadamente este edificio tan emblemático se encuentra cerrado y precisa de una urgente restauración.








16 mayo 2010

TIFOSI CK7

Tifosi, palabra italiana que se usa para describir a un grupo de seguidores, hinchas o partidarios, especialmente relacionados con determinado deportes, equipos de fútbol o seguidores del equipo Ferrari de F1. Esta palabra proviene del latín "Tifosiums", que significa "seguidor", y se empezó a ser utilizada en Nápoles en el año 1945 por el equipo de fútbol SSC Napoli. (Wikipedia dixit)

Tifosi es también una marca de cuadros de bicicletas creada en el año 2000,  con el propósito de inspirar a los principales fabricantes de componentes europeos frente al traslado masivo de sus fábricas a Asia.
De Italia es también originaria la empresa Columbus (http://www.columbustubi.com/),  históricos fabricantes de tubos (acero, aluminio, carbono) con una importante trayectoria en el campo ciclista y, en el caso que nos ocupa, de los tubos Chicken's Columbus, que ahora se producen en Asia bajo el nombre de CK Columbus, con los que se elaboran los cuadros Tifosi, construidos en su propia fábrica según los mejores estándares de calidad.
El CK7 es un cuadro (1.564 grs.) con una geometría y unos ángulos diseñados para el cicloturismo ligero y rutas tipo audax o ranndoneur, que acompañado de una horquilla de carbono (658 grs.) de la misma marca, montado con el grupo Shimano Sora y completado con piezas de marcas europeas de reconocido rendimiento y fialibilidad, como Cineli, Miche, Selle Italia, Vittoira, ITM y SKS, conforman una bicicleta que logra un equlibrio perfecto en la relación calidad-precio.

Las primeras salidas con "la máquina" han sido muy satisfactorias y ha servido para comprobar el buen funcionamiento de cambios y frenos, su buen rodar, su ligereza y su comodidad. La siguiente etapa es probarla en un viaje con alforjas y el momento está próximo.

12 mayo 2010

Peugeot 1987


Los recuerdos se desvanecen si no los hilvanamos en la memoria.
De la bicicleta Peugeot unicamente conservo estas fotos, que le hice después del choque con una moto en la Avda. Alcalde Federico Molina de Huelva, para documentar los desperfectos sufridos y eso me ha llevado a tirar del hilo de algunas historias que viví con esa bici.
Para su adquisición tuve que viajar a Madrid y comprarla en Ciclos Calmera, establecimiento que aún se mantiene en el mismo local de la calle Atocha, porque buscaba una bici preparada para el cicloturismo: cuadro de cromoly, tubería Reynolds, triple plato, frenos cantilever, guardabarrros, dos portabultos, luces y dinamo, etc.
Con ella hice mi primer viaje con alforjas y tienda de campaña, en un recorrido por Cantabria y Asturias, con S.M.V. al final del verano de 1987, con etapas especiales en los Picos de Europa, incluida la dura subida a los Lagos de Covadonga, donde coincidimos con Ian Gibson.
El día del accidente, del que salí sin un rasguño pero con la bici seriamente dañada, ocurrió en una época especial, en la que trataba de estabilizar mi vida y volver a formar una familia. Después descubrí el mountain bike y con el llegó otro ciclismo y otras bicis.
En septiembre de 2001 fuimos de vacaciones a Fuerteventura, donde hice rutas con ella y donde finalmente quedó depositada en Casa Isaitas, como regalo a las amigas que regentaban esa casa rural situada en Pájara.

07 mayo 2010

Histórias para contar em noites de luar

Participar en las reuniones semanales del club de literatura y lengua portuguesa de la Biblioteca Provincial de Huelva me ha permitido conocer otros autores en lengua portuguesa, más allá de los más reconocidos y famosos, y de uno de ellos quiero destacar un librito que compré en Tavira y que he leído con placer.


Texto José Fanha. Ilustraçoes João Maio Pinto. Gailivro, 2010. 94 pags.

El libro reune siete historias escritas por el simple placer de contar historias. Las palabras fueron siguiendose, llamándose unas a otras, caminando por montes y selvas, haciendo estallar la magia en aventuras misteriosas y fantásticas.
Son historias de reinas y reyes, príncipes y princesas, historias donde las estrellas caen del cielo y entran en el mar y donde conocemos extraños personajes como Pulquéria, domadora de palabras salvajes o la viejecita que daba maíz a palomas imaginarias.
Historias que debemos tener siempre a la mano para aquellos momentos en un niño, pequeño o mayor, de 8 a 80 años, abre una sonrisa y nos pide: "Cuentame una historia".


JOSÉ FANHA nació en Lisboa el 19 de Febrero de 1951. Se licenció en arquitectura, pero no la ejerció. Profesor de Enseñanza Secundaria. Poeta, declamador, autor de letras para canciones y de historias para niños, autor de guiones para cine y televisión, textos para la radio, dramaturgo y adaptador de numerosos textos teatrales.
Letrista de canciones. Pintor en horas muertas.
Entre sus otras aventuras, fue integrante en 69/70 del grupo de teatro de la Associação de Estudantes do Instituto Superior Técnico, fue fundador en 73 y animador del grupo de teatro “Lídia a mulher tatuada e os seus actores amestrados”.
Participó en millares de sesiones de animación cultura, en compañía del grupo de los llamados badaleiros, en el que participaban José Afonso y Adriano Correia de Oliveira, entre otros.
Ha dirigido comunidades de lectores, talleres de poesía y de escritura y ha desarrollado una intensa labor de divulgación de la poesía y de promoción del libro y de la lectura en bibliotecas y escuelas por todo Portugal.

Declamando su poema "Eu sou português aqui"

El blog de Jose Fanha http://queridasbibliotecas.blogspot.com/