01 octubre 2018

Un viaje alrededor del Bajo Guadiana

Elegí unos días de primeros de octubre para hacer una ruta cicloturista en tres jornadas saliendo de casa, viajando con la CDF en modo bikepacking. Las previsiones climatológicas para esos días eran de temperaturas más otoñales y más benignas para recorrer caminos y carreteras de uno y otra orilla del Valle del Guadiana, más concretamente por el área transfronteriza que nuestros vecinos denominan como Parque Natural do Vale do Guadiana PNVG.
Aunque sea un paisaje muy conocido para mi, quería volver para disfrutarlo de nuevo. Hay lugares singulares como el antiguo embarcadero de mineral de Pomarão. Las ruinas de Achada do Gamo en Minas de Sao Domingos. Los antiguos molinos en el Guadiana. La ciudad de Mértola. Las villas fronterizas de Alcoutim y Sanlucar de Guadiana, situadas frente a frente en ambas orillas del río.

Como los compañeros de otros viajes no estaban en disposición de acompañarme, por unos u otros motivos, este será el viaje cicloturista más largo que haga en solitario. Las experiencias las iré contando aquí.

22 septiembre 2018

Arrifana y Monte Clérigo

Mi segunda excursión ciclista fue para recorrer la primera parte de la brevet. Esa que desde João Roupeiro me lleva a Maria Vinagre, donde se coge dirección a Carrascalinho para llegar a Aljezur, que se deja atrás para coger el cruce para las playas de Arrifana y Monte Clérigo. Hago bien la subida hasta el cruce, donde tiro para la derecha en dirección a Monte Clérigo.
Cuando iba para Monte Clérigo, detrás un panel de la Rota Vicentina

Praia de Monte Clérigo

Monte Clérigo
Allí charlé con una pareja de Málaga que se alojaban en una casa rural cercana a Monchique y que afortunadamente no había sufrido daño alguno por el incendio de agosto. Estaban encantados con todo lo que veían. Les explico cual es la carretera que deben seguir para llegar a Arrifana, diciéndole que tiene tramos que son como una "torta de aceite" (risas). Por allí, me alegro de llevar las cubiertas SCHWALBE G-One Allround 700x38c.
Praia de Arrifana
Costa Vicentina, desde Arrifana

Esta zona es bastante turística y con la práctica del surf en ambas playas los visitantes han ido aumentando . Ahí por allí casas espectaculares, pero yo le tengo especial cariño a esta pequeña, de típica arquitectura rural, con esa rana en la pared, a la que he fotografiado ya varias veces.


Ruinas de una antiguo molino, cerca de la carretera para Aljezur
Estas dos salidas me ayudan para confirman las cubiertas y desarrollos que llevaré el día 6 de octubre, en mi participación en Sudoeste 200, brevet de Ranndoneurs Portugal que nos llevará del Atlántico a la cumbre de Fóia.
Por la habitualmente tranquila carretera de Carrascalinho


Reconfortarte sopa de verduras del Varzea

Esta era la bici fixie que un autocaravanista usaba para sus compras por Aljezur

Lo habitual es que colocara al final de la entrada algunos datos del recorrido (distancia, tiempo, velocidad, desnivel,etc.) pero he pensado que en una crónica de este tipo esos números no son significativos, porque lo verdaderamente importante no puede condensarse en cifras. Importan más las sensaciones, los pensamientos, las vivencias y también los olores, la brisa, la rugosidad de un firme, el vuelo o el canto de las aves, el sol o las sombras; todo ese mundo maravilloso por el que circulo a la velocidad adecuada para alcanzar un destino disfrutando de ser cicloturista.

20 septiembre 2018

Subida al monte Fóia, Serra de Monchique

Una ruta para probarme de cara a la brevet Sudoeste 200. Como estamos de vacaciones cerca de Odeceixe, lugar de salida y llegada de la prueba, decidí encaminarme hacia la Sierra de Monchique. Primero llegando hasta Aljezur y poco tiempo después iniciaba la primera subida del día, la de Eirinhas, primera parte del tramo ascendente hasta llegar a Marmelete, donde me detuve a tomar un café y comer unas rosquillas. Me alegraba llevar el cassette 11-36T ya que en esas cuestas utilizaba las coronas 32 y 36.
A la salida de la aldea veo una carrinha con un remolque en el que transporta cinco o seis bicicletas de doble suspensión-tipo enduro- que luego me adelantará por la carretera ER-267 en dirección a Casais.


Gravel Café-5 Quinas
Rodando por esa carretera de la vertiente sur de la sierra, será cuando me encuentre con los primeros montes calcinados y las casas de campo que a punto estuvieron de caer pasto de las llamas, a pocos kilómetros del núcleo de Casais. Son las huellas del gran incendio que asoló la Sierra de Monchique en los primeros días del pasado mes de agosto.


Antes de comenzar la subida hacia Fóia, me detengo un momento en Monchique para contactar con Ana, que ya viaja en el coche para encontrarnos más tarde. El primer tramo del ascenso, hasta Ceiceira, tiene una pendiente dura y, más adelante, la terraza del restaurante Teresinha se ve casi repleta. Es hora de jantar. A partir de ese punto, son muchos los tramos por los que se ven árboles y plantas quemados a ambos márgenes de la carretera, dejando una triste estampa de desolación. 
Escasos vehículos a motor en la estrada aunque alguno se destaque por adelantarme sin dejar la distancia adecuada.
Antes de los últimos kilómetros paso por un mirador, pero la mañana sigue encapotada y la visibilidad paisajista no es buena. Un poco más arriba está la carrinha aparcada junto a un camino y veo algunos bikers comenzando una probable ruta de descenso.

 
Desde el mirador de Fóia los estragos del incendio eran evidentes


La nubes se enredaban en las cumbres de la Sierra


En Fóia hacía fresco y me coloqué el cortavientos antes de iniciar la bajada

Mi bajada fue tranquila hasta la rotonda de entrada en Monchique, donde está situada la Oficina de Información, y allí ya me esperaba Ana. 
Finalmente el recorrido en bicicleta no llegó a 60 km, con un desnivel acumulado de 1.261 m, en un tiempo de 3:32 y la frecuencia cardíaca en zonas 4 y 5 sumaron más de 1:45. Fue un buen ejercicio para evaluar por una parte como llevaré la CDF y por otra mi estado físico de cara a la Sudoeste 200.


Luego nos fuimos en dirección a Marmelete, pero antes paramos a comer en A Tasca do Petrol, sitio muy concurrido y en el camino de vuelta convenimos que esa Sierra sigue siendo hermosa, a pesar de los cíclicos incendios.


Fotografié este mapa -Reino do Algarve- en el restaurante.

Destacan los ríos y las islas-barreras del litoral y la Flecha de El Rompido no existía.

26 agosto 2018

26 de agosto

Al poco de empezar la salida dominical decidí ir a fotografiar esta curiosa formación rocosa que está  a pocos kilómetros de Aljaraque. Un cono de arenisca de varios metros de altura, situado muy cerca del Canal del Piedras, muy atractivo por su forma y por las tonalidades ocres, anaranjadas o rojizas, según los ángulos e intensidades de las luces del día.




Después me dirigí hacia Cartaya y de allí hasta el puente de La Tavirona. Al acercarme recordé que el ciclisa youtuber vasco afincado en Cataluña y actualmente miembro del Orbea Factory Team, Ibon Zugasti publicó en su facebook una fotografía en la que está sobre el puente y tituló su post ¿Huelva, paraíso ciclista?
Creo que pudo serlo, porque la provincia es variada y tiene las potencialidades para ello, dado que clima y paisajes no le faltan, pero carece de una parte esencial: más gente con educación y respeto, y por contra hay demasiado desalmado, mangante y "topamí" como para mantener las cosas en su estado ideal, y cuando viajamos al Norte no podemos menos que entristecernos, cuando comprobamos que con condiciones menos favorables la gente puede usar y disfrutar de la bicicleta en todas sus vertientes y en distintos ámbitos.
De todos modos considero a este rincón del mapa un lugar privilegiado para el ciclismo, ya que ha los encantos de la provincia podemos sumar los del más cercano Portugal, Algarve y Alentejo, que son territorios con magníficos recorridos, tanto off-road como por carreteras.
Del tablero central del puente apenas queda esto, robaron chapas de metal y traviesas de madera

¿cómo llegó un carro de supermercado hasta el río?

El puente fue construido en Asturias, año 1831


A pesar de tener vallado su acceso, porque recorrerlo es peligroso obviamente, hay ciclistas que no tienen miedo a pasar por él. De hecho me cruce con cuatro que lo hicieron en dirección a Lepe. Pero ese no es mi caso, soy más precavido y además quería ir a la Presa de los Machos y fue en ese camino, el llamado "enduro" donde, circulando lentamente, la rueda delantera hizo un extraño con la arena y la grava y caí sobre el lado izquierdo, sufriendo una abrasión en el antebrazo, cuando llevaba alrededor de 30 km de recorrido. Acabé haciendo más de 62 km en algo más de 3:30 en movimiento.


14 agosto 2018

Nazario y Castilleja del Campo

En una entrada anterior he reseñado la lectura de dos volúmenes de la autobiografía de Nazario
y posteriormente he pensado en la relación del personaje con su pueblo, que también es el mío, de la que Nazario se encarga de relatar tanto en estos dos libros como en la biografía colgada en su Web.
De sus ya más de setenta años, la mayor parte los ha vivido fuera de nuestro pequeño pueblo, que desde 1920 a 2018 se ha mantenido con un censo de población superior a 600 habitantes, y parece que a estas alturas de su vida ya no piensa moverse de su piso de la Plaza Real de Barcelona. Además, tras la muerte de sus padres y recientemente la de su hermano, no tiene vínculos familiares  directos con el pueblo. Además hubo agravios con él y hoy no se vislumbra que eso vaya a cambiar, lamentablemente. Veamos los antecedentes:

Los concejales de Izquierda Unida de la Corporación Municipal de 1983-1987 promovieron que la recién creada Casa de la Cultura llevara el nombre de NAZARIO, que con ese motivo hizo la donación de cuatro obras originales y una colección de la revista El Víbora, que, años más tarde,  desaparecieron del centro cultural sin que se sepa su destino.

En el año 1989 Nazario ya es un consagrado artista y cuando el Ayuntamiento de Castilleja, por entonces gobernado por el PSOE, pretendía instalar un macro vertedero de basuras en su término municipal, promovido por la Diputación de Sevilla, conoce el asunto y de la contestación que tiene en el pueblo, se solidariza con los vecinos contrarios al vertedero y junto una Comisión Anti-Vertedero promueve y organiza una exposición de dibujos en la Plaza de la Iglesia de la que edita un catálogo.

portada del catálogo

dedicatoria

forges

martinmorales
Antes había enviado una carta al alcalde, Vicente Zaragoza, renunciando a que su nombre presidiera la Casa de Cultura. 

La exposición y el seguimiento de los medios de comunicación, por ser Nazario un artista conocido a nivel nacional e internacional, contribuyó en gran medida a que el vertedero comarcal cambiara de ubicación y no se instalara en Castilleja y que en esta batalla venciera el movimiento anti-vertedero, pero como en toda "guerra civil" quedaron profundas heridas abiertas que tardan mucho en curar,  cierran en falso y  que, en cualquier caso, dejan profundas cicatrices.

Todo esto repercutió en que, tras unas obras de remodelación, la Casa de la Cultura cambiara de nombre y de llamarse Nazario, pasara a denominarse Vicente Zaragoza, alcalde socialista desde 1997 hasta su muerte en 2003, y así sigue llamándose hoy.

Creo que toda esta historia hace inviable conseguir algo como el Centro de Interpretación Ocaña en Cantillana. Ocaña y Nazario fueron, durante muchos años y hasta la muerte del primero en 1983, mucho más que amigos, unidos por el paisanaje, por ser ambos de pueblo, por el arte y el underground, por el exhibicionismo y las reivindicaciones homosexuales.

Me gustaría que Castilleja hiciera con Nazario lo mismo que Cantillana supo hacer con Ocaña. Pienso en lo bueno que sería para el pueblo, tanto a nivel cultura como turístico, ya que atraería a visitantes, disponer de un centro permanente donde se recogiera parte de la obra de nuestro artista más universal (dibujos, pinturas, fotografías, carteles, textos) además de parte de sus colecciones y objetos personales, pero me temo que eso no pasará ¿porque quién podría restañar el desencuentro entre Nazario y Castilleja? ¿La actual corporación municipal, también socialista? ¿el propio artista, tan quemado por la ingratitud?

Será una oportunidad perdida para enriquecer el patrimonio municipal y para que en Castilleja, como pueblo natal del artista, hubiera una representación permanente de su obra, que por cierto figura en las colecciones permanentes del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía y del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo.  Pero la cultura todavía está lejos de verse como una oportunidad de desarrollo y los gobernantes actuales del pueblo solamente apuestan por las viejas políticas, reincidiendo en los mismos paradigmas: polígono industrial y construcción de viviendas y olvidando otros ámbitos o potencialidades.

Lecturas de verano (2018)


Es habitual que mis lecturas sean de lo más ecléctico y este verano está siendo así también. Comentaré algunos libros leídos últimamente, comenzando por un título destacado en el  apartado memorialístico y autobiográfico:

En junio de 2108 se publica el segundo volumen de la autobiografía de mi paisano Nazario Luque Vera, uno de los pioneros del cómic underground español, que además de artista (dibujante y guionista de sus propias historietas, pintor, fotógrafo) es escritor. Rupturista y transgresor, provocador y exhibicionista, subversivo, homosexual, loca, descarado y divertido, amante tanto de la cultura como de la contracultura, fetichista y melómano, es una persona por la que siento admiración y respeto, además, por la cercanía con la que traté a su hermano en mi juventud, hicieron que me interesara, desde bien pronto, tanto su obra como su vida.
Ahora me decidí a leer este libro, que es el segundo volumen editado de su autobiografía y en el que da cuenta del periodo que recorre los años sesenta y los inicios de los setenta del pasado siglo, antes de instalarse en Barcelona en 1972.



De este libro, con tanta carga sexual y emotiva, me interesó, lógicamente, el capítulo titulado VISITAS AL  PUEBLO y fue realmente especial y emocionante leer el texto de la página 141 que dedica a su hermano, mi amigo, fallecido en 2015, el que en mi adolescencia me enseñaba los primeros tebeos de Nazario en el "soberao" de su casa de Castilleja.

Solo se me escapa un personaje en la sombra, un hombre cuya vida siempre corrió paralela a la mía sin interferir, aparentemente, en ella, un hombre atractivo, vitalista, macho, con toque alejandrinos,  aunque él se cabreaba mucho cuando yo a veces creía encontrar algún lazo para compararlos, un hombre que me protegía de nicho, aunque yo era cuatro años mayor que él, un hombre del que fui cómplice y posiblemente enemigo al descubrir que, con su aparición, perdía la mitad de aquel cien por cien de atenciones que gozaba de mis padres, mis tíos y vecinos, un hombre que siempre me apoyó desde que le descubrí mi homosexualidad  como una opción tan válida como cualquier otra, un hombre que me admiró, y tal vez me envidió, por llevar una vida que a él le hubiera gustado llevar, un hombre con el que compartí mi infancia, mis recuerdos, un hombre sobre el que, en lo más recóndito de mis pensamientos, aquellos que se mantienen ocultos por pesados y tupidos velos y que uno nunca se atrevería a descorrer, revolotearía la palabra "incesto", y el hombre que con su muerte, seis meses después de la desaparición de mi Alejandro, me dejaría huérfano hasta del pasado. Mi hermano Francisquito, mi único hermano.
   ¡Aaaag de nuevo la soledad, qué gran puta!
  
La vida cotidiana del dibujante underground - NAZARIO. Crónicas. Anagrama

En 2016 Nazario publica el primer volumen de sus memorias.: La vida cotidiana del dibujante underground
En su página 223 leemos: "Siempre me apasionó contar mis aventuras,  incluyendo por supuesto las más íntimas, educado como fue en rigurosas confidencias en los confesionarios. Pero resulta muy difícil hallar a las personas adecuadas que sepan o quieran oír nuestras confidencias. Quizás sea esta una de las razones por las que un día los exhibicionistas nos volcamos en nuestros diarios, como el náufrago que mete un escrito en una botella y lo lanza al mar.
¿Serás de esas personas que quieran oír sus confidencias?
Préstamo de la Biblioteca Pública de Huelva
En junio de 2018 el autor manifiesta: "La cultura underground nació en un momento determinado y bajo unas circunstancias, una dictadura que nos hacía andar por debajo de tierra para sacar lo que uno hacía, escribía, pintaba o dibujaba; cuando terminó la dictadura hubo una eclosión de todo y una vez que las cosas se calmaron la palabra underground ya no tiene sentido, dejó de existir; podría ser una cultura un poco marginal, pero ni siquiera la palabra contracultura tiene sentido; no se puede considerar ni underground, ni marginal, ni contracultura a un youtuber que haga las locuras que quiera hacer".

Su página Web es muy rica y completa, con abundante información tanto biográfica como de su obra y de ella he extraído esta entrevista de 2018, en la explica muchas cuestiones relacionadas con sus memorias.

El verano es también tiempo de lecturas de ciclismo y este año como el Tour estuvo un tanto aburrido por la tiranía del Sky, me entretuve con:

RETRATOS LEGENDARIOS DEL CICLISMO. EDIMAT

Este libro lo adquirí por Internet junto a otro que iba a regalar a un amigo. En mi opinión todos sus textos tienen un tamaño de letra muy pequeño, lo que dificulta la lectura. Además,  en concreto en el dedicado a Miguel Indurain lo considera un corredor vasco (sic). De los otros desconozco si contienen errores tan gruesos como ese. Además de un prefacio consta de cinco capítulos titulados Los imprescindibles, Los fuera de serie, Los más queridos, Los memorables, En lo más alto, que recogen las historias de 37 ciclistas, incluida una mujer Jeannie Longo. La denominación capitular es poco explicativa y que un ciclista figure en uno u otro es completamente arbitrario, porque lo mismo podría intercambiarse de un capítulo a otro. Entre los elegidos figuran no solo los vencedores de grandes vueltas (Coppi, Anquetil, Merckx, Hinault, Indurain) si no también clasicómanos (De Vlaemick, Maertens, Madiot, Gilbert Duclos-Lassalle,  Museeuw).
Más allá de si colocamos a estos superclase dentro de un grupo u otro lo importante es leer sus biografías y descubrir detalles y anécdotas.
La edición original es francesa de 2011 y por eso, la mayoría de los retratados son de esa nacionalidad, pero también hay ciclistas de Bélgica, Holanda, Italia, Suiza, Luxemburgo, Alemania, Gran Bretaña, USA y no faltan los españoles, Martín Bahamontes, Ocaña, Delgado e Indurain.
Las fotografías en blanco y negro tiene un buen tamaño. Con tapa dura y por menos de diez euros no fue una mala compra.





Eddy Merckx

 


13 agosto 2018

Un domingo en el campo

Durante la primera hora fue una salida agradable, la temperatura se mantenía por debajo de 25 grados y los senderos que recorría eran muy transitables.



Fue a la salida del túnel cuando encontré la primera tala de pinos invadiendo uno de los senderos habituales y a partir de aquí la jornada se fue alterando, la temperatura subía y los senderos ya no eran tan acogedores, quizás el calor afectaba a mi mente, que comenzó a procesar todo en plan crítico.


Sendero interesante para entrenar el paso de raíces


Le comenté a ese tipo "mejor en el campo que en la playa ¿no?" y el dijo: playa nunca

Fue por aquí donde tuve la caída en 2016

Un cartel más de Ernesto "El Bocina"


Cintas de plástico recogidas en el campo



Otras señalizaciones, esta de pequeños recorridos a pie
Y están los trabajos forestales de talas de pinos que son su maquinaria pesada "hacen fosfatina" los caminos y las veredas. Además se multiplican los carteles indicativos de senderos (¡ya hay demasiados, Ernesto!) y lo que me parece peor, trozos de cintas de plástico enganchadas en la vegetación para indicar, supongo, alguna prueba deportiva (ciclista o de running, ahora tan en boga), que una vez colocadas nadie se molesta en retirar al acabar el evento. Amén de los vertederos incontrolados que proliferan cada vez más y nadie se ocupa de limpiar.



En fin, el desprecio e incivismo de unos y otros por la naturaleza y por el medio ambiente, en el que solamente deberíamos dejar la huella de cubiertas o zapatos.