05 marzo 2021

Restauración Gary Fisher Sugar 1

A mitad de febrero ya conté que había incorporado mejoras a esta bicicleta, concretamente nuevas manetas de frenos V-brake, Avid FR-5, y un mando de cambio Shimano XTR  que tenía por casa. A raíz de eso, su dueño (mi cuñado Ricardo) dijo que "ya puedes considerarla tuya", aunque yo creo más que la tengo prestada. 

Este año he montado en ella más de una docena de rutas y eso hizo que fuera apreciando sus debilidades y con ello el deseo de ponerla a punto.

Un día, después de lavarla, la cadena quedó atrapada entre el eje pedalier y el plato. Y pensé en cómo solucionarlo: colocar un plato interno ya que la araña de la biela Bontranger Race Lite lo permitía. 

Con bolsa de manillar Topeak TourGuide

Eso me hizo recordar algo que había visto hacía años en EL GRAN LIBRO DE LA BICICLETA (1982), la bicicleta Raleigh con la que Nick Crane hizo, junto a su primo Dick, el viaje al Centro de la Tierra. El viaje de los Crane de 5.290 km, se inició en una playa de Bangladesh, atravesó el delta del Ganges, ascendiendo la meseta tibetana y atravesando los desiertos de Gobi y Taklaman para alcanzar el lugar más distante en cualquier dirección desde el mar abierto, que resultó ser un desierto situado al noroeste de China.

Aquella Raleigh de Nick no tenía ni desviador delantero ni palanca de cambios, así que el plato interno se cambiaba empujando la cadena hacia abajo con el pie o levantándola con la mano.

Raleigh de Nick Crane

Dos platos sin desviador 

De manera que he instalado un plato interno, bien para que la cadena no quede atrapada o bien para usarlo en pendientes pronunciadas (debo probarlo en el campo).

Plato interno de 22t y externo de 32t

Cadena en plato exterior, el interior evitará que caiga sobre el eje

Ya puesto en faena y como quería aprovechar una mañana con chubascos, me meto en el "cuartillo", pongo Radio3, y trato de restaurar las partes que el cuadro tiene más estropeadas. Lo hago con
 lo que tengo a mano, pintura para metal y pinceles.


Zona del eje pedalier y basculante trasero con pintura muy deteriorada

Puente del triangulo trasero sin pintura

Patilla del cambio

Esta era la parte del basculante con la pintura más estropeada 


Empleé más de  media mañana entre lijar, pintar, montaje de la biela derecha e ir fotografiando el proceso.

Puente pintado




El color de la pintura (azul cobalto) fue lo más parecido que encontré al original y para una primera restauración creo que ha servido. Para más adelante, si la bici se mantiene en buenas condiciones, podría plantearme una restauración más concienzuda, pero debo adquirir destreza con la pintura en spray. Entonces dejaría la estructura del cuadro limpia, con todos los componentes retirados, para lijarla entera, aplicando luego nueva pintura y nuevos adhesivos. Pero sin prisa, con calma, devagar se vai ao longe 

Actualización del 13 de marzo
Después de algunas rutas con esta bici, en las que sufrí dos caídas leves por no separar a tiempo el pie del pedal automático Shimano PD-A600, que no me dieron ningún problema cuando lo usaba para rutas gravel en la Croix de Fer. Aunque por el monte tiene la desventaja de tener tan solo un lado para meter la cala. Pensé entonces que era el momento de instalar los pedales de plataforma que Ricardo tenía guardados.

Shimano PD-A600

Y cambié los automáticos por unos SHADOW METAL Alloy Pedals Black. Lo que significaba un notable aumento de peso  (pasando de 300 a 550 gamos) y también una novedad para mi, ya que he usado habitualmente pedales con rastrales o pedales automáticos, llevando normalmente los pies sujetos.
Hago un  par de horas por el monte como primera experiencia para ir habituándome a ellos. Frente al pedal automático su principal ventaja reside en la libertad de movimientos y la principal desventaja de los de plataforma está en la pérdida de  eficacia en el pedaleo, ya que tan solo se ejercer fuerza cuando el pedal va hacia abajo. Otro punto importante que no hay que olvidar es mantener la concentración y la presión de la zapatilla sobre el pedal. 

Pedales de plataforma Shadow


Fue también entonces cuando comprobé que el plato interno de 22t no resulta de mucha utilidad y decidí que había que hacer otro cambio en el pedalier de la Gary Fisher, desmonté los platos de 32 y de 22 y coloqué en su lugar un sólo plato: PRAXIS de 30 dientes que tenía por casa.

monoplato

praxisworks30T

¿Habrá nuevos cambios? No lo dudéis, esta bicicleta se ha convertido en un entretenimiento y un banco de pruebas para mis caprichos mecánicos.

23 de abril
Tratando de copiar la posición de mis otras bicis y como la Gary Fisher es una talla mayor que la que me corresponde, he colocado una potencia más corta ( el gallo de 70 mm) que compré de oferta. Como aún debía acercar más el manillar al sillín, cambié el manillar GIANT (620 mm) que es casi recto, por el ON-ONE MARY, que siendo un poco más ancho (645 mm) y sobre todo por su ángulo de retroceso de 40 grados, es una alternativa más confortable que los manillares planos, y además acortaba la distancia sillín-manillar; aunque para ello tuve que colocar cable y funda más largos para el freno trasero.

Este manillar ya lo usé antes en otra bicicleta sin suspensión y aunque tiene una apariencia extraña me resulta cómodo para manos, muñecas y brazos y hace poco leí que está incluido entre los denominados "manillares de confort"

potencia el gallo enduro 70mm

manillar ON-ONE mary

con los nuevos puños siliconegrips

Estos componentes (manillar, potencia y puños) será lo último que instale antes de devolver la bici a Ricardo. En el tiempo que la he tenido en casa hice 17 recorridos con ella que sumados hacen más de 600 km.

Última actualización (julio 2022

La bici pasa por Mono Plato, taller de confianza en Huelva, donde Lauren cambia el aceite a la horquilla, también le instala: mando XT, desviador Deore y cassette de diez velocidades. Ya antes yo le había cambiado el manillar, poniendo un Canonndale 
de aluminio de 680mm y unos pedales Welgo de doble cara, cala/plataforma. La llevo para Castilleja donde quedará como mi bici, ahora que Ricardo infelizmente no está entre nosotros, será con JB o en solitario cuando la utilice.

21 febrero 2021

Río Odiel con la Gary

Cuando se levantó el confinamiento del término municipal de Aljaraque, que hemos tenido que mantener durante las primeras semanas de febrero, podía dirigirme hacia Gibraleón y Huelva y desde entonces el río Odiel ha sido la columna vertebral de mis últimas rutas ciclistas. La última fue en una mañana marcada por la nubosidad y en la que quería subir más por el curso del río, rememorando viejos tiempos, muy anteriores a la existencia de este blog, cuando con Pepe o Juan Carlos, salíamos de la desaparecida venta "Las Cañas", al lado de la N-431, y remontábamos el río hasta alcanzar la presa del Embalse del Sancho, construido (1962) para el abastecimiento industrial de Huelva. En aquellos lejanos tiempos era posible pasar de una orilla a otra por el puente de la tubería que transporta el agua desde la presa hasta el Polo de Desarrollo. Ese paso se acabo cerrando por completo y hoy en día es imposible cruzarlo.

GIBRALEÓN




No obstante estaba decidido a explorar la orilla izquierda del río a partir de Gibraleón y comprobar hasta donde podía llegar, dado que ha sido una zona con un largo historial de dificultades artificiales, muros de piedras, cancelas, etc. y ese día no iba a ser distinto.


Esta cancela puede evitarse, a pie o en bici, sin demasiadas dificultades por cualquiera de sus lados, supongo que está para evitar principalmente el paso de vehículos motorizados.










Queda claro que no somos bienvenidos

Esperé a estos colegas para preguntarles y me confirmaron que el paso al puente de la tubería está completamente vallado

La infranqueable valla en la entrada del puente de la tubería.
Foto de Antonio Gómez, que hizo la ruta al día siguiente.




Volví a disfrutar de las panorámicas del río desde el camino que discurre por su orilla izquierda y acabé esa parte del recorrido cuando crucé bajo el puente de la N-431 para continuar mi ruta hacia el Este de Gibraleón.



Arcadas del puente en Gibraleón sobre el río Odiel

Al poco de iniciar el Camino de Beas, me desvié por otro para fotografiar la Caja del Agua, lugar que no conocía. Allí pregunté a una mujer que conducía un coche si el camino por donde iba tenía continuidad. Me contestó, en español pero con marcado acento extranjero que más adelante se cortaba. Y yo le dije obrigado (¡) Una manera quizás sorprendente de darle las gracias,  tal vez motivada por mis recientes estudios de portugués.

Fuente Caja del Agua


Continué por el camino de Beas y luego giré hacia el Sur para enlazar con el camino de Valverde en dirección hasta la N-431 cerca de la casa que fue de Guillermo Sundheim en Peguerillas, hoy en día afortunadamente rehabilitada. 
Luego circulé por el camino de Peguerillas para alcanzar la HU-3101, ya cerca del estrecho puente que salva la Ribera de la Nicoba.  En el acercamiento hacia Huelva decidí abandonar el asfalto para seguir el camino de la llamada Puerta Verde de Huelva. 

Desde El Conquero, barrios de Huelva y Marismas del Odiel

El Odiel a su paso por Huelva, al fondo Muelle de Tarsis y el depósito de sal

Esta ruta la hice con la GARY FISHER SUGAR 1 a la que le había efectuado algunas mejoras, como engrase y ajuste de la dirección y particularmente la instalación de nuevas manetas de frenos (Avid FR 5) y un mando de cambio Shimano XTR que tenía en casa, que han aportado buenas ganancias a una bici histórica que ahora pasa un periodo en mi escudería.

Maneta Avid FR 5 y  cambio 9v. Shimano XTR

Datos de la ruta: 60 km/ 3h 40 min en movimiento/  tiempo total 4:42/  16,2 km/h

24 enero 2021

Repitiendo escapada al Campo Común de Arriba

Casi siete meses después de aquel post que titulé "A buscar un halo de firmeza y calma" he querido rememorar aquella ruta ciclista, ahora que afortunadamente hemos superado lo más difícil de la complicada situación en la que estábamos sumergidos en junio después del ictus que sufrió A.

El peso de la ansiedad es mayor que el del mal que la provoca (Daniel Defoe)

Cuando desayunaba escuchaba en la radio las noticias de las ocho y eran muy negativas, por las cifras y datos de la terrible expansión del coronavirus en nuestra ciudad, en todo el país y en todo el mundo. No obstante tenía decidido montar en bici, porque creía que el ejercicio físico (el deporte) refuerza el sistema inmunológico ante enfermedades virales como el COVID-19, y porque mi práctica deportiva no debería ser un problema ya que la haría en solitario y por lugares abiertos y aireados. Además quería celebrar que A ha mejorado bastante.

Croix de Fer en el camino del canal del Piedras

Durante el largo proceso de rehabilitación terapéutica de A contamos con el asesoramiento y guía de muchos profesionales: Fabiola, Esther, Daniel, Carmen, Luna, Juanma, Antonio, Margarita, Rafa,... y sobre todo con la dedicación y constancia que por parte de ella, y también mía, pusimos en la ardua e ineludible tarea. Tiene que ver con la imagen de alguien cayéndose y teniendo que levantarse de la mejor manera. Ahora comprobamos que estuvimos bien encaminados y que gracias a todos esos esfuerzos ya ha recuperado muchas de sus facultades perdidas.  Son días de alegría y satisfacción.

Me acerqué hasta unos boliches, forma tradicional para obtener carbón vegetal, situados en la zona de Valle Salado, cerca de la carretera de servicio del Canal del Piedras, para fotografiarlos de cerca.

Boliche de carbón vegetal

Bolicheras de Valle Salado

Durante esta primera parte del recorrido calqué la ruta de junio para llegar al área recreativa Las Palomas, cerca del arroyo Tariquejo. Hice una parada para beber un té y comer un plátano y un puñado de frutos secos y hasta aproveche ese rato para ajustar el soporte del gps. En el trayecto hasta allí me había cruzado con algunos ciclistas solitarios.



Las Palomas

puñado de frutos secos


La siguiente parada fue en este punto del cartel informativo de setas tóxicas y comestibles, abundantes en el Campo Común de Arriba.

excelentes caminos para el gravel

Tras superar el vértice geodésico de Miramundo -en la base de la torreta forestal vi a un ciclista- descendí hasta cruzar la carretera de la Presa del Piedras y continué hacia el Sur, pero cuando llegué al gran cortafuegos que vemos en la foto de abajo, decidí explorarlo hacia el Oeste, hasta llegar al final, cuando se cruza con un camino que tomé hacia el SE en busca del Canal del Piedras. En ese tramo pregunté a otro ciclista si como creía iba hacia el canal y me lo confirmó. Con esta una parte nueva respecto a la realizada en el verano descubrí otra opción interesante para rodar por la gran masa forestal de pinos piñoneros que constituye el Campo Común de Arriba de Cartaya. Territorio perfecto para el gravel.


Durante los meses del proceso rehabilitador conocí nuevos conceptos, como el kintsugi (el arte de hacer bello y fuerte lo frágil o la resiliencia convertida en arte) o recientemente la sinprisologia por un artículo de Cultura de Pedal en el que se dice que es una corriente filosófica basada en la reflexión y la calma, que aplicada al ciclismo es la forma pausada y reflexiva de asimilación de las experiencias vividas a lomos de la bici. Justo lo que necesito sentir.
También conocí a personas a través de la redes e hice nuevos amigos virtuales. Con las palabras de uno de ellos, Miguel Rodríguez "El Pecas" de Orrius (Barcelona) quiero acabar esta entrada: La paciencia es amarga pero su fruto es dulce

26 diciembre 2020

ROCK & ROLLER o la vicisitud

Cuando dejé el almacén con destino a Bicicletas SuperPrestigio en Valverde del Camino no podría imaginar todas las vicisitudes que me esperaban después de que saliera de la tienda montada en la llanta delantera de la Trek del "Algarvio" el 15 de diciembre por recomendación de Lucas, abandonando para siempre la estantería donde había pasado un tiempo de espera junto a otras colegas.

El primer contacto que tuve con un piso fue de asfalto, por donde circulé unos pocos kms. para acabar de asentarme en la llanta y distribuir bien el líquido sellante, la tarde de aquel mismo día quince. Tras esa sencilla experiencia, fue en mi segunda salida cuando me llevaron al campo, lugar para el que estaba diseñada. Estuvo bien porque el territorio por el que me fui estaba en uno de los mejores momentos del año, después de las recientes lluvias y fue divertido conocer esos atractivos lugares por donde parece que desarrollaré mi labor.

Pero al día siguiente no estaba en condiciones de volver a la naturaleza, ya que me había desinflado por completo y por mi condición de tubeless ready  no fue fácil para el navegante insuflarme aire en su casa, ya que su bomba de pie metía menos presión que la que perdía por la válvula y no conseguía llenarme, de manera que tuvo que desmontarme de la llanta, con cuidado de no derramar el líquido sellante, aunque desafortunadamente se despegó el fondo de llanta y tuvo que acudir a un taller cercano para reponerla. Allí me llevaron también después, para volver a llenarme y lista para rodar, pero entonces no sabíamos que tendría que volver pronto a las manos del mecánico, por error fui montada en contra de la dirección indicada en mi flanco, lo que hacía que las filas de tacos intermedios no estuvieran a favor de la marcha. La segunda visita al taller conllevó nueva cinta en el fondo de la llanta, recolocación de la nueva válvula e inflado hasta quedar bien talonada en la llanta. Ya estaba de nuevo en condiciones de salir al campo.

El 23 hicimos ruta, experiencia corta pero intensa. Pasé por una pasarela de madera y por el cemento del carril bici, espacios duros pero de buen rodar, hasta llegar a la orilla del mar, donde pisar la arena fue una experiencia nueva y con extraordinarias sensaciones. El horizonte inmenso de la playa y el sabor salado del agua. Los granos de arena, fueran húmedos o secos, entrando y pegándose a mi piel me producían cosquilleo en un rodar lento. Para mi suerte la maresía, el sonido y el olor marinos, la brisa y las caricias del mar las tengo cerca de casa.

Otro momento de goce fue cuando regresé a los senderos. Ahora que están plagados de verdes y con el piso asentado y esponjoso me encanta bajar o subir por ellos, es allí donde mis tres filas de dibujos -central, intermedia, lateral- expresan mejor su razón de ser, rodar rápido, con buen agarre en curva y tracción. Por allí las raíces de los árboles son como latigazos en mi espalda y algunas piedras me dan coscorrones. Una presión correcta es fundamental y espero dejar atrás sucesos adversos y no volver a quedarme vacía.

 El aire es lo que me hace completa.

 

 Mi primera salida 😀
 
 👉 en la puerta del taller