21 febrero 2021

Río Odiel con la Gary

Cuando se levantó el confinamiento del término municipal de Aljaraque, que hemos tenido que mantener durante las primeras semanas de febrero, podía dirigirme hacia Gibraleón y Huelva y desde entonces el río Odiel ha sido la columna vertebral de mis últimas rutas ciclistas. La última fue en una mañana marcada por la nubosidad y en la que quería subir más por el curso del río, rememorando viejos tiempos, muy anteriores a la existencia de este blog, cuando con Pepe o Juan Carlos, salíamos de la desaparecida venta "Las Cañas", al lado de la N-431, y remontábamos el río hasta alcanzar la presa del Embalse del Sancho, construido (1962) para el abastecimiento industrial de Huelva. En aquellos lejanos tiempos era posible pasar de una orilla a otra por el puente de la tubería que transporta el agua desde la presa hasta el Polo de Desarrollo. Ese paso se acabo cerrando por completo y hoy en día es imposible cruzarlo.

GIBRALEÓN




No obstante estaba decidido a explorar la orilla izquierda del río a partir de Gibraleón y comprobar hasta donde podía llegar, dado que ha sido una zona con un largo historial de dificultades artificiales, muros de piedras, cancelas, etc. y ese día no iba a ser distinto.


Esta cancela puede evitarse, a pie o en bici, sin demasiadas dificultades por cualquiera de sus lados, supongo que está para evitar principalmente el paso de vehículos motorizados.










Queda claro que no somos bienvenidos

Esperé a estos colegas para preguntarles y me confirmaron que el paso al puente de la tubería está completamente vallado

La infranqueable valla en la entrada del puente de la tubería.
Foto de Antonio Gómez, que hizo la ruta al día siguiente.




Volví a disfrutar de las panorámicas del río desde el camino que discurre por su orilla izquierda y acabé esa parte del recorrido cuando crucé bajo el puente de la N-431 para continuar mi ruta hacia el Este de Gibraleón.



Arcadas del puente en Gibraleón sobre el río Odiel

Al poco de iniciar el Camino de Beas, me desvié por otro para fotografiar la Caja del Agua, lugar que no conocía. Allí pregunté a una mujer que conducía un coche si el camino por donde iba tenía continuidad. Me contestó, en español pero con marcado acento extranjero que más adelante se cortaba. Y yo le dije obrigado (¡) Una manera quizás sorprendente de darle las gracias,  tal vez motivada por mis recientes estudios de portugués.

Fuente Caja del Agua


Continué por el camino de Beas y luego giré hacia el Sur para enlazar con el camino de Valverde en dirección hasta la N-431 cerca de la casa que fue de Guillermo Sundheim en Peguerillas, hoy en día afortunadamente rehabilitada. 
Luego circulé por el camino de Peguerillas para alcanzar la HU-3101, ya cerca del estrecho puente que salva la Ribera de la Nicoba.  En el acercamiento hacia Huelva decidí abandonar el asfalto para seguir el camino de la llamada Puerta Verde de Huelva. 

Desde El Conquero, barrios de Huelva y Marismas del Odiel

El Odiel a su paso por Huelva, al fondo Muelle de Tarsis y el depósito de sal

Esta ruta la hice con la GARY FISHER SUGAR 1 a la que le había efectuado algunas mejoras, como engrase y ajuste de la dirección y particularmente la instalación de nuevas manetas de frenos (Avid FR 5) y un mando de cambio Shimano XTR que tenía en casa, que han aportado buenas ganancias a una bici histórica que ahora pasa un periodo en mi escudería.

Maneta Avid FR 5 y  cambio 9v. Shimano XTR

Datos de la ruta: 60 km/ 3h 40 min en movimiento/  tiempo total 4:42/  16,2 km/h

24 enero 2021

Repitiendo escapada al Campo Común de Arriba

Casi siete meses después de aquel post que titulé "A buscar un halo de firmeza y calma" he querido rememorar aquella ruta ciclista, ahora que afortunadamente hemos superado lo más difícil de la complicada situación en la que estábamos sumergidos en junio después del ictus que sufrió A.

El peso de la ansiedad es mayor que el del mal que la provoca (Daniel Defoe)

Cuando desayunaba escuchaba en la radio las noticias de las ocho y eran muy negativas, por las cifras y datos de la terrible expansión del coronavirus en nuestra ciudad, en todo el país y en todo el mundo. No obstante tenía decidido montar en bici, porque creía que el ejercicio físico (el deporte) refuerza el sistema inmunológico ante enfermedades virales como el COVID-19, y porque mi práctica deportiva no debería ser un problema ya que la haría en solitario y por lugares abiertos y aireados. Además quería celebrar que A ha mejorado bastante.

Croix de Fer en el camino del canal del Piedras

Durante el largo proceso de rehabilitación terapéutica de A contamos con el asesoramiento y guía de muchos profesionales: Fabiola, Esther, Daniel, Carmen, Luna, Juanma, Antonio, Margarita, Rafa,... y sobre todo con la dedicación y constancia que por parte de ella, y también mía, pusimos en la ardua e ineludible tarea. Tiene que ver con la imagen de alguien cayéndose y teniendo que levantarse de la mejor manera. Ahora comprobamos que estuvimos bien encaminados y que gracias a todos esos esfuerzos ya ha recuperado muchas de sus facultades perdidas.  Son días de alegría y satisfacción.

Me acerqué hasta unos boliches, forma tradicional para obtener carbón vegetal, situados en la zona de Valle Salado, cerca de la carretera de servicio del Canal del Piedras, para fotografiarlos de cerca.

Boliche de carbón vegetal

Bolicheras de Valle Salado

Durante esta primera parte del recorrido calqué la ruta de junio para llegar al área recreativa Las Palomas, cerca del arroyo Tariquejo. Hice una parada para beber un té y comer un plátano y un puñado de frutos secos y hasta aproveche ese rato para ajustar el soporte del gps. En el trayecto hasta allí me había cruzado con algunos ciclistas solitarios.



Las Palomas

puñado de frutos secos


La siguiente parada fue en este punto del cartel informativo de setas tóxicas y comestibles, abundantes en el Campo Común de Arriba.

excelentes caminos para el gravel

Tras superar el vértice geodésico de Miramundo -en la base de la torreta forestal vi a un ciclista- descendí hasta cruzar la carretera de la Presa del Piedras y continué hacia el Sur, pero cuando llegué al gran cortafuegos que vemos en la foto de abajo, decidí explorarlo hacia el Oeste, hasta llegar al final, cuando se cruza con un camino que tomé hacia el SE en busca del Canal del Piedras. En ese tramo pregunté a otro ciclista si como creía iba hacia el canal y me lo confirmó. Con esta una parte nueva respecto a la realizada en el verano descubrí otra opción interesante para rodar por la gran masa forestal de pinos piñoneros que constituye el Campo Común de Arriba de Cartaya. Territorio perfecto para el gravel.


Durante los meses del proceso rehabilitador conocí nuevos conceptos, como el kintsugi (el arte de hacer bello y fuerte lo frágil o la resiliencia convertida en arte) o recientemente la sinprisologia por un artículo de Cultura de Pedal en el que se dice que es una corriente filosófica basada en la reflexión y la calma, que aplicada al ciclismo es la forma pausada y reflexiva de asimilación de las experiencias vividas a lomos de la bici. Justo lo que necesito sentir.
También conocí a personas a través de la redes e hice nuevos amigos virtuales. Con las palabras de uno de ellos, Miguel Rodríguez "El Pecas" de Orrius (Barcelona) quiero acabar esta entrada: La paciencia es amarga pero su fruto es dulce

26 diciembre 2020

ROCK & ROLLER o la vicisitud

Cuando dejé el almacén con destino a Bicicletas SuperPrestigio en Valverde del Camino no podría imaginar todas las vicisitudes que me esperaban después de que saliera de la tienda montada en la llanta delantera de la Trek del "Algarvio" el 15 de diciembre por recomendación de Lucas, abandonando para siempre la estantería donde había pasado un tiempo de espera junto a otras colegas.

El primer contacto que tuve con un piso fue de asfalto, por donde circulé unos pocos kms. para acabar de asentarme en la llanta y distribuir bien el líquido sellante, la tarde de aquel mismo día quince. Tras esa sencilla experiencia, fue en mi segunda salida cuando me llevaron al campo, lugar para el que estaba diseñada. Estuvo bien porque el territorio por el que me fui estaba en uno de los mejores momentos del año, después de las recientes lluvias y fue divertido conocer esos atractivos lugares por donde parece que desarrollaré mi labor.

Pero al día siguiente no estaba en condiciones de volver a la naturaleza, ya que me había desinflado por completo y por mi condición de tubeless ready  no fue fácil para el navegante insuflarme aire en su casa, ya que su bomba de pie metía menos presión que la que perdía por la válvula y no conseguía llenarme, de manera que tuvo que desmontarme de la llanta, con cuidado de no derramar el líquido sellante, aunque desafortunadamente se despegó el fondo de llanta y tuvo que acudir a un taller cercano para reponerla. Allí me llevaron también después, para volver a llenarme y lista para rodar, pero entonces no sabíamos que tendría que volver pronto a las manos del mecánico, por error fui montada en contra de la dirección indicada en mi flanco, lo que hacía que las filas de tacos intermedios no estuvieran a favor de la marcha. La segunda visita al taller conllevó nueva cinta en el fondo de la llanta, recolocación de la nueva válvula e inflado hasta quedar bien talonada en la llanta. Ya estaba de nuevo en condiciones de salir al campo.

El 23 hicimos ruta, experiencia corta pero intensa. Pasé por una pasarela de madera y por el cemento del carril bici, espacios duros pero de buen rodar, hasta llegar a la orilla del mar, donde pisar la arena fue una experiencia nueva y con extraordinarias sensaciones. El horizonte inmenso de la playa y el sabor salado del agua. Los granos de arena, fueran húmedos o secos, entrando y pegándose a mi piel me producían cosquilleo en un rodar lento. Para mi suerte la maresía, el sonido y el olor marinos, la brisa y las caricias del mar las tengo cerca de casa.

Otro momento de goce fue cuando regresé a los senderos. Ahora que están plagados de verdes y con el piso asentado y esponjoso me encanta bajar o subir por ellos, es allí donde mis tres filas de dibujos -central, intermedia, lateral- expresan mejor su razón de ser, rodar rápido, con buen agarre en curva y tracción. Por allí las raíces de los árboles son como latigazos en mi espalda y algunas piedras me dan coscorrones. Una presión correcta es fundamental y espero dejar atrás sucesos adversos y no volver a quedarme vacía.

 El aire es lo que me hace completa.

 

 Mi primera salida 😀
 
 👉 en la puerta del taller

03 diciembre 2020

Tardes de avería y de mecánica

Después de comer, salgo a dar una vuelta con la bici de monte por el término municipal y voy adentrándome por los senderos menos transitados, por no repetir recorridos anteriores, en una tarde de suaves temperaturas.


Este descenso me pareció complicado para bajarlo esa tarde y salí del camino para hacer un poco de campo a través, lamentablemente por una zona donde había restos de talas forestales y eso provocó que uno de los palos se enganchara en la rueda trasera, como puede  verse en la foto de abajo.


Desmonté en cuanto me percaté y lo quité, a partir de aquello el cambio no iba bien y la cadena no se quedaba en el piñón donde debía.

 Al día siguiente desmonté la rueda buscando la avería y aunque a simple vista la puntera o patilla que fija el desviador trasero al cuadro no parecía afectada, seguí el consejo que me dió Lucas Arcos, de Bicicletas Superpretigio, y la cambié por una de respuesto que tenía guardada.

patillas o punteras (en la mano la nueva)

También aproveché para cambiar de plato, pasando de uno de 30 dientes a uno mayor de 34, sobre todo porque el de 30 resulta pequeño para el territorio por donde estoy haciendo ciclismo de montaña ahora.

También tenía previsto el cambio de cadena, aunque finalmente mantuve la anterior, a la que aún le queda un buen uso, dejando la nueva para posterior ocasión, cuando la actual esté más enlongada.

Plato de 34 y plato de 30
Plato 34 colocado
Prueba de la cadena instalada

Salgo a la calle para dar una vuelta a la manzana y comprobar si he resuelto los problemas y veo que funciona, en casa hago un ajuste más fino en el mando.