01 agosto 2018

Via Verde Litoral y Cartaya

En un principio esta entrada iba a tratar sobre la Vía Verde del Litoral, porque hace poco transité por algunos kilómetros de lo que un día fue una de las primeras vías verdes de la provincia de Huelva (las obras de rehabilitación se iniciaron en 1997) pero el abandono en la que la sumieron las administraciones, principalmente los Ayuntamientos que formaban parte del Consorcio que se creó cuando la Vía Verde comenzó su andadura, ha acabado con ella. Actualmente la antigua vía férrea es una infraestructura arruinada para el cicloturismo/senderismo y hasta perdió su catalogación, debido a su lamentable estado, como refleja la Web de la Fundacion de los Ferrocarriles Españoles - VÍAS VERDES
De sus casi cincuenta kilómetros, entre Ayamonte y Gibraleón, no deben quedar muchos que puedan considerarse debidamente acondicionados. Históricamente han sido muchos los problemas padecidos: tránsito de vehículos a motor, falta de mantenimiento, inundaciones y maleza, rotura o sustracción de equipamientos, etc. Una pena que los Ayuntamientos no supieran mantenerla en buenas condiciones para el disfrute, tanto de sus vecinos como de los visitantes. El llamado turismo activo (senderismo-cicloturismo) se fue desarrollando en los últimos años y esta infraestructura hubiera sido de gran interés turístico y económico. Administraciones que apostaron por un desarrollo unidireccional, en el que el bien público contaba poco o nada. En los finales de los noventa con la reactivación económica privada en Cartaya adquirieron gran relevancia los Transportes por Carretera y las Comunidades de Regantes. Estas últimas provocan un gran desarrollo de la agricultura bajo plásticos, que conlleva la aparición de numerosas construcciones en el campo, tanto de nuevas viviendas como casas de segunda residencia, muestra en muchos casos del poder de los nuevos ricos, como de infra viviendas para los temporeros. Se creaban puestos de trabajo, indudablemente, pero ¿no pudo compatibilizarze con el respeto y el mantenimiento de bienes públicos y del medio ambiente? ¿Primaba el interés privado sobre el público? En el debate desarrollo económico versus medio ambiente, por estas tierras hubo un claro perdedor.
Piso degradado y maleza en los márgenes

Plantas secas arrojadas sobre la vía verde desde las limítrofes explotaciones agrícolas

El trazado de la vía está prácticamente perdido
Centro Logístico de Transportes, edificado sobre la plataforma de la Vía Verde. Por donde pasó un tren ahora estacionan camiones. Qué paradoja y que ejemplo de atraso.

Nuevas construcciones con acceso viario directo desde la vía verde (sic)
Puente de la Tavirona, sobre el río Piedras, con su plataforma demantelada
Autorretrato
Esta historia de la vía verde puede causar frustración y más cuando las administraciones y políticos actuales dicen apostar por la creación de una nueva ruta ciclable y de senderismo llamada, entre otras denominaciones, Camino Natural del Tinto. Se me viene a la mente la frase "los mismo perros con distinto collar" que tanto se aplica a la clase política, estos del Tinto no son los mismos pero son sus herederos, con sus mismas carencias, lo que hace que la esperanza o el descreimiento me invadan y no confíe en sus promesas.
Sin embargo no quiero caer en la pesadumbre, de modo que quiero también resaltar los valores que para mi tiene una localidad como Cartaya. Además de ser un pueblo al que me unen fuertes lazos biográficos, es por buena parte de  su territorio por donde discurren mis salidas en bicicleta. Ya sea por los pinares del Campo Común de Abajo, limítrofes con el de Aljaraque, para rodar por sus caminos y senderos, incluyendo a la vieja carretera forestal; también lo hago por los caminos del Campo Común de Arriba y por la muy tranquila carretera de servicio del Canal del Piedras e incluso por varios de los caminos rurales que han sido reasfaltados este año, en el que predominan los recorridos gravel. Sin olvidar el buen carril multifuncional construido en el margen derecho de la carretera A-5053 que enlaza Cartaya con El Rompido.
Canal del Piedras

Plásticos agrícolas tirados en el campo


Ermita de Consolación, Cartaya

Ermita de Consolación, Cartaya

Bar Consolación (Cartaya)

Iglesia de San Pedro y Plaza Redonda (Cartaya)
Camino rural con firme rehabilitado





Faro de El Rompido
La costa de Cartaya goza de gran belleza paisajística y tiene lugares privilegiados y muy hermosos, como El Rompido y la flecha litoral que forma la desembocadura del río Piedras.

El Piedras en El Rompido

Río Piedras y flecha litoral

Pinares del Campo Común de Arriba

Pinares del Campo Común de Abajo



Camino de servicio del Canal del Piedras

02 julio 2018

Entrenamiento para brevet

Muy madrugadores, a las 7 de la mañana, Antonio y yo nos encontrábamos para una ruta de entrenamiento de cara a nuestra participación en la Sudoeste 200, brevet programada para el 6 de octubre por el grupo Ranndoneurs Portugal.
Las brevets son ciclo-excursiones. Etapas de gran fondo (mínimo 200 km), no competitivas, que se realizan en carreteras abiertas al tráfico, en el que el recorrido establecido debe de completarse en un tiempo máximo prefijado.
Con las primeras luces del día



Por la carretera del canal del Piedras
Antonio había elegido el recorrido, una primera parte que transcurriría por la carretera de servicio del Canal del Piedras desde Aljaraque hasta la base de la Presa. Serán bastantes kilómetros por asfalto, salvo los dos cortos tramos de tierra, en las zonas donde el canal discurre por túneles.
Tramo de camino de enlace por el canal
Tras llegar al Embalse del Piedras, tomamos el camino en dirección a San Silvestre de Guzmán, del que nos separaban unos diez km. En el Bar Macarro desayunaremos muy bien y en poco tiempo. Los pocos más de 13 km  hasta Villanueva de los Castillejos se recorren sin dificultad reseñable por el arcén de la A-499, que es ruta muy concurrida por ciclistas.

Por allí, Antonio me participa una idea: unas jornadas ciclistas sobre ultradistancia y cicloturismo. Y me dice hasta los nombres de los ponentes, que podrían ser: Javier Iriberri, Santy Mozos, Julen Iturbe, Lucas Arcos, Fran Cortés.
Como idea parece muy interesante y le digo que para hacerla realidad será necesario, además de desarrollarla y plasmarla en un plan y un calendario, conseguir apoyo y financiación de alguna administración, algo a lo que Antonio suele ser reticente. ¿Pero de que manera se podría hacer si no contamos con presupuesto e instalaciones?



A-499, llegando a Villanueva de los Castillejos
En V. Castillejos una corta parada en Bar Andalucía para recargar agua. Cuando dejamos atrás la Planta de Cítricos (Don Simón) no faltaba mucho para llegar al tramo de camino de tierra, bastante pedregoso, sería la parte más incomodad de la ruta, aunque en el sentido en que lo hicimos es favorable por ser  descendente hacia la Rivera del Muleto. Por allí nos cruzamos con un grupo de gente en BTT. Cuando llegamos al cruce de caminos seguimos por el indicado hacia Malatao, rodamos a buen ritmo hasta que paramos en el área recreativa del Arroyo de Tariquejo, colindante con la carretera del Embalse del Piedras, para comer y descansar cinco minutos.

Pinar del Campo Común de Arriba (Cartaya)


A partir de esa parada tenemos por delante la vuelta a casa repitiendo recorrido por la carretera del Canal. En esos últimos kilómetros la Felt de Antonio emitía unos "quejidos sospechosos" que no acertábamos a focalizar ¿tal vez de la dirección/horquilla? Será necesaria una revisión para localizar el origen de esos molestos ruidos.

Para el recuerdo la frase del día "Los guantes esta sobrevalorados" (Antonio Abellán)

La ruta en Garmin Connect


20 junio 2018

Regreso de Alte

Para el día de vuelta cambiamos los planes previstos eliminando del recorrido las dos principales subidas. En primer lugar decidimos no subir el Alto do Malhão, porque eso, además de un esfuerzo extra nos llevaría un tiempo precioso que era mejor guardar para el resto de la jornada, que se preveía larga y calurosa. Además, aunque fuimos los primeros en desayunar en el hotel, comenzamos a pedalear ya avanzada la mañana. Se trata de un error que debemos corregir en el futuro. Al pasar por Benafim compramos agua fría en un super, a partir de allí nuestra marcha ya fue continua. Más adelante, por una carretera muy chula, llegamos a Nave do Barão donde paramos para tomar café. 
  

Oración del árbol
Tu que pasas y levantas tu brazo hacia mi
antes que me hagas mal mírame bien.
Yo soy el calor de tu casa en las noches frías de invierno
yo soy la sombra amiga que encontrarás
cuando caminas bajo el sol de agosto
y mis frutos son la frescura apetitosa que
mata la sed en los caminos.
Soy la viga amiga de tu casa el tablero
de tu mesa, la cama en la que descansas
y el madero de tu barco.
Yo soy el cabo de tu azada, la puerta de
tu morada, la madera de tu cuna y el
amparo de tu féretro.
Soy el pan de la bondad y la flor de la belleza.
Tu que pasas mírame bien y no me
hagas mal.
Veiga Simões

Acabando la carretera de Nave do Barão
De mutuo acuerdo nos ahorramos la subida a Querença, porque quedando aún un largo trecho para la meta cualquier ventaja era bienvenida. En este segundo día del viaje, quizás porque ser el de vuelta y por transcurrir por  terrenos ya conocidos, el interés se centraba en rodar rápido, sin demorarnos mucho.

Atravesando el Barrocal algarvio camino a São Brás de Alportel hice una foto a un DATSUN (marca mítica por sus participaciones en el Rally Safari). En su cabina viajaban un hombre y una mujer de avanzada edad, transportando un largo haz de cañas que ocupaba parte del habitáculo y toda la trasera del pick-up.


En las cercanías de Sao Brás de Alportel tuvimos un pequeño despiste, que significó algunos km extras para mi, cuando Antonio, que se guiaba por un track giró en una glorieta en dirección a Moncarapacho. Yo no me percaté y la dejé a un lado. Menos mal que llamó al móvil indicándome su ubicación. Cuando nos juntamos seguimos la marcha en dirección SE y un poco más adelante decidimos dejar para otra ocasión la subida al Monte Figo o Cerro S. Miguel, optando por una carretera que no conocíamos, siendo esta una ruta descendente y rápida hacia Moncarapacho, donde paramos para comer y repostar agua en Padaria da Vila.

Padaria da Vila, en Moncarapacho
En la carretera de Moncarapacho a la N-125 nos cruzamos con esta numerosa concentración motociclista, con el tráfico neutralizado por policía a la cabeza.

Esperando un bocadinho el paso de la comitiva motorista


  


De Moncarapacho a la Ecovia Litoral

En la marisma cercana a Fuseta y en general en el tramo de la Ecovía que discurre por tierras de Tavira, pegado a la costa, la presencia del agua parecía apaciguar el calor.
En el Parque Natural da Ria Formosa, cerca de Fuseta

Helado de alfarroba e laranja en Tavira
Otra vez a buscar agua fresca y en Tavira, mientras Antonio da cuenta de su enésimo pastel de belem yo degusto un helado de nuevos sabores.

La Felt F65X de Antonio, aún más bikepacking
En estas dos etapas cicloturistas volvimos a tener la oportunidad de revalidar que la opción del bikepacking (bolsas cogidas a la bici con arneses, correas o velcros) es acertada y que cada vez estamos más convencidos de su idoneidad para este tipo de viajes.
Merienda en supermercado Corvo de Castro Marim al finalizar
Datos: Distancia 103 km / Tiempo en movimiento 5:31, tiempo total 7:34 / Velocidad media 18,5 km/h
La ruta en GARMIN

Gravel & Bikepacking a ALTE

Un viaje ligero, de fin de semana, es una experiencia interesante. La belleza de este tipo de recorridos de pocos días, especialmente cuando se monta en bicicletas con neumáticos relativamente estrechos (35-40c), está en la facilidad par cubrir gran cantidad de terreno rápidamente, aprovechando al máximo el tiempo. Y al ser este un viaje cicloturista parido por Gravel Café, las características que lo adornaban eran las propias: bicicletas gravel/ciclocross, bikepacking, equipaciones a juego y Algarve.


El punto de partida era Castro Marim, pueblo cercano a la orilla del Guadiana y el destino la aldea de Alte, en el centro geográfico del Algarve.

La primera parte del recorrido nos llevará desde el litoral a la sierra, rodando en dirección NW, con una refrescante viento que mantuvo la temperatura por debajo de veinte grados.

En la sombra, esperando a Antonio que se había pasado de largo el cruce de Umbrías de Camacho a Beliche

En el primer avituallamiento, después de 2:15 de pedaleo, contamos con fruta, muy conveniente después de un sesión continuada de subidas.

En dirección a uno de los puntos más altos de la jornada y excelente mirador panorámico de la costa SE algarvia, particularmente del concelho de Tavira.

Pedaleábamos por las carreteras de la Sierra de Alcaria do Cume en dirección Oeste hasta pasar Malhada do Judeu, a partir de donde abandonamos el asfalto para adentrarnos en un tramo de campo, con características más propias de mountain bike pero con el que evitábamos un rodeo de treinta km.


El track no estaba bien construido y pronto nos percatamos de que tendríamos que abandonarlo ya que nos guiaba por ese empinado tramo de la foto de arriba. Consultando Google Maps localizamos el camino que, pasando por Fronteira, nos llevaría hasta Cerro do Gavião.
Barranco da Altura





Ribeira de Fronteira
Fronteira, un monte semiabandonado


Esto es parte de la subida, una de las más duras del día, desde Fronteira a Cerro do Gavião, con más de 34 grados. Antonio aprovecha una de las pocas sombras del camino, poco después de que en mi espalda sufriera la dolorosa picadura de un tábano


En Parizes hicimos un alto para comer un poco en el bar O Fortes. Hacia Barranco do Velho teníamos subidas y bajadas continuadas. Cuando conectamos con la N124 no sabíamos que íbamos a tener unos de los momentos más gozosos del día, los casi diez kilómetros de descenso a partir de Barranco do Velho en dirección Salir. Maravillosa carretera orillada de árboles.

Los cafelitos de media tarde
Tras esta parada nos quedaba rematar la faena y en nuestro horizonte ya divisábamos la mole de Rocha da Pena y hacia allí nos dirigimos. Afortunadamente Antonio me esperaba junto a la Fonte dos Amuados, ya que con la subida hasta Rocha me había sobrecalentado y necesitaba combatir el calor.



Refrescante  Fonte dos Amuados en Rocha da Pena

Alcanzado Alte, nos dirigimos a germano, donde recuperaríamos fuerzas gracias al buen hacer de Ana y Pedro. Empezamos con dos limonadas, seguimos con un Tour de France, con cerveja mini preta, para Antonio y una Vuelta a España y una cerveza normal para mi. Acabamos con dos medias de leite (excelentes) y dos pasteis.




Vuelta a España y Tour de France

Café + pastel



Gravel Café con Pedro Pirralho en Germano biciArte 
Datos del día: Distancia 93,52 Km. Tiempo en movimiento 6:06. Tiempo total 10.18. Altura ganada 1943 m. Temperatura media 26,9, máxima 36. Velocidad media 15,3 km/h. La ruta en GARMIN