13 junio 2016

Cerro San Miguel o Monte Figo

Queríamos hacer alrededor de tres horas de ciclismo de carretera y para ello elegimos un recorrido alrededor de la Serra de Monte Figo, localizada en el Algarve y que se extiende por los concelhos de Olhão, Faro, Loulé e São Brás de Alportel. Sus elevaciones presentan una orientación paralela a la línea costera y el Cerro de San Miguel, con poco más de 400 metros, es su mayor elevación y también  uno de los mejores miradores del país.

Una hora de coche por autopistas para llegar a  Moncarapacho.

El topónimo de la localidad proviene de la contracción de "Monte de Caparaço", (caparaço/caparaça significa caparazón, concha) y se relaciona con el Cerro de S. Miguel o Monte Figo.
Tras el buen desayuno en Padaria da Vila nos preparamos para iniciar la subida por la cara meridional del Cerro de S. Miguel. A las ocho y diez, hora local, salíamos de Moncarapacho, para más adelante seguir la indicación Cerro S. Miguel CAPELA y S. Miguel Bike Park, hacia donde probablemente se dirigirían los chicos que subían sus bicis de descenso a en una carrinha. La subida de casi cuatro kilómetros de longitud es un ascenso continuo por asfalto con una pendiente media de 8%, con picos del 12-14%, en la que tuve que hacer un par de paradas debido a que sentía molestias en la zona lumbar, causadas seguramente por una posición más elevada de lo habitual del sillín. En algunos lugares de la subida se ve claramente el cruce del trazado del descenso por la carretera. 
En la segunda parada, en el cruce para la Capela de S. Miguel, bajé un poco la tija y a partir de entonces las molestias desaparecieron. A Antonio ya le había dado tiempo de llegar a la cumbre y volver a donde yo estaba, después me acompañó hasta arriba y completó de nuevo la subida.

Padaria da Vila


Cerro San Miguel

Vértice geodésico de S. Miguel
Vista panoramica de la costa algarvia, a la derecha Faro


Un rato en la cumbre para admirar las panorámicas y después para abajo, hasta el cruce, donde giramos hacia el N y pasamos por Barranco de S. Miguel en busca de Sao Bras de Alportel, de allí seguimos la carretera hacia Tavira, para pasar antes por Santa Catarina Fonte do Bispo. Este tramo fue el que más vehículos a motor tuvo de todo el día, aunque también nos cruzamos con bastante ciclistas, tónica general de toda la jornada. Antes de llegar a Santa Catarina nos desviamos hacia Porto Carvalhoso y cuando lo dejamos atrás iniciamos la potente subida hacia Bemparece y Aguas de Tábuas. Ese tramo tiene mayor dificultad que la subida a S. Miguel. Cuando empecé a ver dos datos conjuntamente, frecuencia cardíaca  por encima de 170 y porcentajes de subida superiores al 13-14%, me desanimé, más aún sabiendo lo que quedaba por ascender ya que recordaba la carretera de la época en la que con la btt haciamos rutas por la Serra de Alcaria do Cume y me paré cuando encontré una pequeña sombra, comí un poco y esperé a que bajara Antonio que había completado la subida hasta Bemparece. 
Después desde Santa Catarina Fonte do Bispo rodamos hacia el S, en busca de Moncarapacho.  Dimos por finalizada nuestra vuelta antes de que comenzara a apretar el calor. Recorrido total 51 km / Tiempo en movimiento 2:48 / 824 m de ascenso.
Como la zona nos ha gustado mucho y tiene variadas posibilidades, esperamos volver cuando queramos hacer rutas o entrenamientos en subida.

Caso do Povo de Moncarapacho, en el escudo se aprecia claramente el Monte Figo

17 mayo 2016

Porque ella no lo pidió

Enrique Vila-Matas (EVM) es un autor por el que me interesé hace algunos años.

Me atraía su estilo, mezcla de ficción y experimentación, con textos llenos de referentes literarios y en febrero de 2005, durante un viaje a Évora, compré un ejemplar de su obra História abreviada de la literatura portátil, editada en portugués por ASSÍRIO & ALVIM. Al final de ese año, en diciembre, adquirí en Sevilla ese libro en español.

También tengo un ejemplar de Bartebly y compañía, fechado el 17-09-2008 en Cádiz.

Además de estos títulos he seguido sus artículos de la serie CAFÉ PEREC en las páginas de EL PAÍS.
Cuando recientemente mi amiga CGS me regaló Porque ella no lo pidió me agradó sobremanera. Tenía en mis manos una obra de EVM, bellamente editada por Lumen con las ilustraciones de Sonia Pulido.


Si existe un autor en la narrativa española que encarne la autoficción, es sin duda Enrique Vila Matas. Su trayectoria literaria se ha caracterizado por la fusión de la autobiografía, el ensayo y la ficción, eliminando las líneas que delimitan a su persona de sus narradores.

 Acerca del libro en palabras del autor

Como es un libro con letra clara y espaciada y no muchas páginas, inmediatamente empecé a leerlo y enseguida me engancharon los referentes que aparecían en el Viaje de Rita Malú, prime capítulo de los tres que componen el libro. Sophie Calle, Paul Auster, Azores, isla de Pico y el Café Sport o Peter Café Sport de Horta en la isla de Faial, que conocí recientemente por ser el organizador de la prueba PETER CAFE SPORTMOUNTAIN BIKE RACE 2016 donde participaron mis amigos gaditanos Maria del Mar Lara y Jaime Andrés Castro. Es una prueba de BTT compuesta por tres etapas, a disputar en tres días, con un recorrido total de 300 km, con la particularidad de que cada etapa se celebró el pasado mes de Abril en islas diferentes: Pico el día, 23,
   São Jorge el dia 24 de abril y Faial el dia 25 de abril.

Me gustaban las coincidencias o casualidades, que iban apareciendo en el texto junto a temas como la la metaliteratura, a la que tan dado es el autor, la confrontación ficción vs realidad, o la vida de y literatura, realidad y ficción, inteligencia y humor, todo ello hizo de su lectura un verdadero placer. Y en especial ha servido para renovar mi deseo de volver a Açores y conocer las islas del Grupo Central del archipiélago. 

Gracias Carmen



El 17 de abril de 2015 EVM publica este texto sobre el libro en el diario Ahora.

Si os interesa una opinión sobre el libro podéis leerla en anikaentrelibros

01 mayo 2016

IV HUELVA EXTREMA

En esta edición de la prueba no pude colaborar con la organización a causa de una lesión. No obstante fuimos seguidores de la misma y primero llegamos hasta El Campillo, km 55 aproximadamente, donde a las 11 vimos el paso de la cabeza de carrera, la clase alta, haciendo fotos bajo una fina lluvia.
1 F. Javier Macias (General y 1º Elite) / 12 Diego Gonzalez (8º de la general ySub-23) El equipo SportBici-Scott encabezando la carrera en la subida para El Campillo.
Nacho Blanco Marquez (Sport Bici - Scott)
Jose M. Sánchez Ruiz (Scott)
José Jiménez Rivas, 3º en la general

Lucas Arcos Liroa, Bicletas SuperPrestigio, que luego abandonó por caida
Miguel López Solano, 5º en la general, 1º Master 40
Fran Bermejo Martín, 13º en la general

Santiago Iglesas Cano (18º en la general, en Master 50)
Ánimos de Ernesto El Bocina a  Pablo Barrero y Alejandro Castrillo, 3º por Equipos
Nacho Blanco (Sport Bici - Scott)

Seguíamos la carrera con la aplicación online Now Run y queríamos ver el paso de nuestros compañeros de Diputación (Antonio, Juanlu, Luis, Fernando, Pedro). Para ello subimos hasta El Patrás, km 35 aproximadamente de la prueba, a donde llegamos sobre las 12. En la aldea nos colocamos junto a un puentecillo que daba paso a un estrecho sendero embarrrado, advirtiendo de la dificultad del mismo a los abnegados competidores mientras los fotografiábamos. Tan sólo vimos pasar a Pedro y  Antonio, los otros tres iban por delante, y también a buena parte de la clase media del amplio pelotón de los casi dos mil participantes que salieron de Almonaster la Real.

Pedro Triano García

Antonio Alvarez, el quijote que corría con una bici de ciclocross (sic)
Cambio de impresiones con Antonio Álvarez


Su reto era difícil y la climatología adversa lo complicaba aún más. Me decía que lo estaba pasando mal, sobre todo en las bajadas, con el piso resbaladizo por la lluvia y el barro, y que al principio hubo una gran embotellamiento de participantes a pie en las partes más estrechas del recorrido y ello suponía un retraso en sus previsiones de paso por los puntos de corte de la carrera. Estaba desanimado pero continuaba hacía Mina Concepción.

Sorprendentemente Antonio no era el único quijote en la Huelva Extrema 2016. En El Patrás había algunos participantes con averías en sus bicicletas y entre ellos estaba Enrique Llimona Valonero, otro  atrevido compitiendo con una bicicleta distinta a la habitual de montaña, pero su modelo gravel  no resistió la dura prueba.
Por rotura de la patilla del cambio
José Luis de VRSATILbiker Corrales, el servicio de mecánia rápida en carrera

Aunque ni eramos voluntarios ni organización, antes volver a casa prestamos nuestra ayuda a Enrique Limona, al que trasladamos desde El Patrás (donde dejaba su averiada bici) a Almonaster, donde tenía el coche. Muy interesante la charla que mantuvimos durante el corto viaje. Es un atleta aficionado sobre todo a largas distancias, ha corrido maratones y como triatleta participó en el Iberman de 2015 y me contaba sus experiencias en pruebas de resistencia. También hubo tiempo para hablar de bicicletas, las suyas y las mías y escuchar, a pesar de su abandono, lo mucho que le había gustado el recorrido, estaba encantado con la prueba. Cuando lo dejamos junto a su coche, vi un mensaje de Antonio de las 13:20 que decía que se había retirado en Mina Concepción pensando que no iba a llegar al corte de El Campillo. El barro, el retraso y hacerlo en solitario, sin apoyo, habían podido con sus ánimos y puesto fin a su quijotada.
Bajamos con el coche hasta Mina Concepción donde recogimos a Antonio para subirlo hasta Almonaster. En un primer momento no lograba sacar a su coche del  campo donde lo había estacionado porque las ruedas patinaban en la tierra húmeda. Con trabajo conseguimos sacarlo de allí y pudimos ir a comer para terminar una larga mañana dedicada a la Huelva Extrema 2016 y sus historias mínimas.

04 abril 2016

VIA ALGARVIANA 2 - SALIR-VAQUEIROS

25 de marzo, Viernes Santo.  La etapa "reina", con los Sectores 6, 5 y 4 sería una prueba de resistencia para todos los que nos embarcamos en el trayecto SALIR-VAQUEIROS por la VA.
Fran, que no se había recuperado de sus problemas musculares decidió hacer el recorrido por carretera y AlbertoB decidió acompañarlo.

Desayuno en Casa d'Mãe
Preparados para rodar


Salir es una freguesia del Concelho de Loulé, situada en Beira Serra, la transición entre el Barrocal y la Sierra en la interesección del Alentejo y el Algarve. El recorrido lo iniciamos por antiguos senderos encerrados entre muros junto a viviendas dispersas o agrupadas en pequeñas aldeas





Rio Seco

Cerca de Carrasqueiro y una vez atravesada su riberia el recorrido seguía un barranco, atractivo por su arboleda pero con porcentajes de subida muy elevados (22-24%) entre el Cerro do Galego y los Altos da Xincheira. Tal dureza que a JA y a mi nos obligó a subir andando y hablamos de la alternativa de continuar la ruta por carretera. Por delante se escapaban Julen, AlbertoE, Antonio y Javier, a los que no vimos hasta que incansables empujaban las bicis por un último tramo empinadisimo atravesando un pequeño pinar. Entonces les grité ¡Hasta luego! ¡Nosotros seguiremos por carretera!! 

 

El trazado de la Via Algarviana discurre en paralelo a la carretera que nos llevaba hacia Barranco do Velho y a veces veíamos a los cuatro jinetes en sus ciclos siguiéndola. Con quienes volvimos a encontarnos en el Moinho da Eira de Agosto. Allí decidí continuar viaje junto a ellos, por el campo; a la vez que José Augusto prefirió seguir por la carretera. Decisiones de las que no tuvimos que arrepentirnos.
 Moinho de vento da Eira de Agosto
 

Antonio A y Alberto E
En plena Serra do Caldeirão
Casa de Cantoneiros en Barranco do Velho

La pareja de vascos incansables: Julen Iturbe y Alberto Etxeandia
El recorrido de casi 30 km Barranco do Velho hasta Cachopo se no hizo largo por su perfil topográfico muy quebrado, debido a los numerosos barrancos que tuvimos que atravesar, bajando y subiendo constantemente, apenas sin un kilómetro plano, lo que añadía evidentes dificultades a nuestra marcha.
  
Un alto para charlar, comer, descansar en el fondo de uno de los barrancos del día
 
JulenI, AntonioA, AlbertoE, JavierO
CXMEN


JavierO
Cuando llegamos a Parizes, una pequeña aldeia situada en la Serra do Caldeirão en el conchelho de S. Bras de Alportel, necesitábamos beber y comer y en el bar "Fortes" encontramos plátanos y refrescos. Estando allí, Jose Agusto me cuenta por teléfono que se ha encontrado en Cachopo con Fran y AlbertoB y que juntos continuarán hasta Vaqueiros. En Parizes la Via Algarviana se cruza con la Rota da Cortiça, un proyecto que trata de poner en valor el corcho, principal sustento de esta zona de la Sierra de Caldeiraão,  muy afectada por el fuego del verano de 2012.

Parizes, bar Fortes

 Cortiça

Ribeira de Odeleite, que cruzaremos más de una vez
Cuando pasamos por la aldea de Castelão algunas ancianas, ataviadas muy tipicamente (sombrerillo, pañuelo y chaleco de lana), se asomaron a las puertas de sus encaladas casas. Nosotros continuábamos recorriendo caminos serranos para acabar el Sector 5 y antes del final pasamos por Currais, entre ladridos de enfurecidos perros y con el viento azotando las cimas. Sólo restaban unos kilómetros para entar en Cachopo, pero al famélico quinteto se le niega comer en el restaurante "A Charrua" porque é feriado. Menos mal que nos quedaba el Bar das Palmeiras. Las fotos de más abajo hablan por sí sólas.
Interior del Bar das Palmeiras, en Cachopo

Bar das Palmeiras, a sus tostas mixtas  habría que hacerle un monumento
Tras el "subidón" de energía y ánimos que nos reportó la parada en Cachopo afrontamos el Sector 4, el último para llegar a nuestro destino. Este tramo pasa por algunas pequeñas aldeas como Casas Baixas, Amoreira y Monchique antes de acabar en Vaqueiros y tenía también su buenas subidas, con lo que la ganancia de altura se fue incrementando hasta alcanzar casi los 2.000 metros de desnivel positivo acumulado en todo el día.
Cuando llegamos a las seis de la tarde las habitaciones de Casa d'Aldeia ya estaban adjudicadas y ocupadas por los "de la carretera" que habían llegado varias horas antes.

El grupo dispuesto a cenar en la Casa de Pasto Teixeira, en Vaqueiros
 


Filhós/Filhóses


Datos de Julen: 63,2 km /Desnivel + 1.988 m. /Tiempo en movimiento 5h26