26 diciembre 2015

CENTUM CELLAS/ BELMONTE/ SORTELHA

De Viseu nos dirigimos hacia la Serra da Estrela, a la que accedimos pasando por Seia, para alojarnos en otra recomendable Pousada. La  adaptación del antiguo Sanatório dos funcionários dos Caminhos de Ferro, obra de Cottinelli Telmo, a Pousada da Serra da Estrela fue realizada por el afamado arquitecto Eduardo Souto de Moura, el mismo que proyectó la modernización del Museu Grão Vasco de Viseu.

En el primer viaje (2011) a la Serra da Estrela, inexplicablemente quedó de lado la visita a la torre romana de Centum Cellas. Pero en 2015, en una mañana de niebla, a 4 km al Oeste de Belmonte encontramos sus majestuosas y enigmáticas ruinas, que forman parte de una villa romana del s. I situada cerca de la ruta comercial de Mérida a Braga, relacionada con el comercio del estaño. Su mole cuadrada, compuesta de bloques de granito rosa sin argamasa, consta de tres niveles con vanos rectangulares y casi 12 metros de altura.






Belmonte es el lugar que vió nacer al ilustre navegante Pedro Alvares Cabral, descubridor en 1500 de Brasil. Dominado por las ruinas restauradas de su Castelo, en el que se destaca una ventana manuelina geminada, la historia de Belmonte está también ligada a la del judaismo en Portugal




La judería vista desde el Castelo. Arriba a la derecha la nueva sinagoga
En 1989 fue oficialmente creada la comunidad judaica de Belmonte, cuya sinagoga fue inaugurada en 1997,  actualmente es una de las pocas comunidades con rabino.

Dejamos atrás Belmonte y no dirigimos por la ruta de los los Castillos y de las Aldeas Históricas hacia Sortelha, pueblo medieval (1228) cuya construcción es por tradición historiográfica atribuida a D. Sancho I.



 barrocos (peñascales de granito) camino de Sortelha


Sortelha, prácticamente perdida entre la niebla


La vuelta hacia Covilhã la hicimos por una carretera distinta, pero igual de bonita, cruzando el río Zêzere por este viejo puente


24 diciembre 2015

VISEU

A primeros de noviembre viajamos a VISEU, ciudad situada en el centro de la Beira Alta, en cuyo casco urbano residen cerca de 68.000 habitantes y que ha conservado el aspecto medieval de su centro histórico. Su antigüedad, las importantes funciones administrativas y eclesiásticas que desempeñó y las ilustres personalidades de las historia y de la cultura que lleva asociadas pueblan la ciudad de interesantes lugares y memorias.
El corazón de la ciudad vieja, es la plaza conocida como Adro da Sé donde se localizan algunos de los principales monumentos como la Sé - Catedral de Santa Maria, la Igreja da Misericórdia, el Museu Nacional Grão Vasco, antiguo palacio espiscopal Paço dos Três Ecalões y muy cerca encontraremos la Fonte das 3 Bicas y la Praça D. Duarte.

Adro da Sé, antigo Paço dos Três Ecalões
Museu Grão Vasco, Crucero (s. XVIII) y Sé
 
Bóveda de los Nudos (s. XVII) sostenida por nervios de ligadura entorchados 
que se anudan a intervalos regulares

 
Elegante claustro renacentista, con arcos apoyados en columnas jónicas 
y paneles de azulejos del s. XVIII

 

Este mueo fundado a primeros del siglo XIX surgió con el objetivo de preservar y poner el patrimonio histórico, artístico y arqueológico de la región de Viseu y en especial las importantes pinturas de autoría de Vasco Fernandes (c. 1475-1542) o Grão Vasco, de colaboradores y contemporaneos.


 Gran panel donde figuran São Pedro y la Adorção dos Magos, en la que, por primera vez se representa en Europa la figura de un indio brasileño

Sala con pinturas de Columbano Bordalo Pinheiro

Aventuras-Historias-Rutas con la Croix de Fer

La Genesis Croix de Fer se ha convertido en mi bicicleta preferida porque permite rodar  por casi todo tipo de piso, desde asfalto, sin importar su calidad, a caminos de grava o tierra. Además, después de acabar de instalar los nuevos componentes que le dan ese cuadro el carácter rutero (cicloturista/gravel) que verdaderamente merece, he podido realizar alguna de las rutas que para ella imaginaba, en algunas también se embarcaron los colegas más fieles, AA con su Felt 65CX, y también JA y JO, que calzaban sus bicis de carretera con cubiertas de mayor diámetro con dibujo, que cumplen más que de sobra con la filosofía “todoterreno” para rodar por cualquier tipo de superficie, desde pavé hasta gravilla, pasando por asfalto en mal estado. Todo ello nos ha permitido hacer rutas más largas, tanto por Huelva como por el Algarve más cercano.

Escribo esta entrada pensando en aquellos seguidores de este blog que reclaman nuevas historias, para que comprueben que no estuve parado.
 
 En el camino verde de Cartaya a Villanueva de los Castillejos
Nuevos componentes, cambio trasero Shimano 105
 y pedalier-bielas Truvativ X9 2x10
 

Una tarde extraordinaria de ciclismo gravel con el amigo Javier, para una ruta hasta Villanueva de los Castillejos, siguiendo carreteras secundarias y caminos de grava. A la vuelta tuvimos que salvar algún tramo arenoso, pero siempre disfrutando de nuestra afición/pasión ciclista. El amigo Antonio Abellán nos acompañó al principio, aunque nos dejó antes de que empezará "lo bueno". Casi 100 km en para 5 horas en bicicleta.


Javier Ordieres  en el  camino de Villanueva de los Castillejos

Genesis Croix de Fer y Scott Addict R1



Ruta gravel desde Odeleite con AA, JA y JO. Gran día de amistad y ciclismo por estradas y caminos del Baixo Guadiana, en un  recorrido alrededor de los embalses de Odeleite y Beliche. Con salida y llegada en Odeleite la ruta nos llevó a pasar por algunos lugares como Fonte do Penedo, Almada de Ouro, Azinhal, Horta do Vinagre, Beliche, Vale do Andreu, Tanoeiro, Marroquil, ribeira de Beliche, Alta Mora, ribeira de Odeleite o Furnazinhas.




Ruta desde Castro Marim, con JA, JO y FC, por lugares de los concelhos de Castro Marim y Tavira. En una mañana soleada y luminosa, con espíritu de aventura y de camaradería, rodamos por carreteras secundarias y algún que otro camino de tierra batida, por un recorrido con un perfil muy quebrado, ya que en poco más de 55 km el desnivel positivo estuvo cerca de los 1.000 m.


JA y JO integrados en lo gravel, camino de Pego dos Negros


¡PESCADO FRESCO en VRSA!

EL MISTERIO DE LA BICICLETA SIN CICLISTA en palabras de Manuel Mojarro

25 septiembre 2015

303 km o dos días persiguiendo a tres ciclistas

Para el segundo día, domingo, teníamos la incertidumbre de cuanto nos pesarían los kilómetros del sábado. El recorrido de VUELTA fue Beja-Río Guadiana-Serpa-Río Chanza-Paymogo-Puebla de Guzmán-Villanueva Castillejos-Bellavista. 

Los datos del día: distancia 154,94 Km /Tiempo en movimiento 8.03/ Media 19,2 km/h/ Desnivel + acumulado de 980 m.

Comenzamos la ruta más tarde de lo que nos hubiera gustado, por el desayuno y porque para salir de Beja nos dejamos guiar por un pasiano que acabó llevándonos por casi toda la circunvalación de la ciudad.

En dirección a Serpa
Estrada a Serpa, con los olivares De Prado en los campos adyacentes
Puente del Guadiana de la via ferrea Ramal de Moura
AA luciendo nuevo maillot sobre el puente del Guadiana

Río Guadiana

El calor del domingo hizo que tuvieramos que beber mucho
Con JO sobre el Guadiana
Parada para revisar mi bici
Bar "Nacer do Sol" en Santa Iria, un lugar "mítico"

Rodando hacia Paymogo

JO encerando cadena en la parada de Paymogo
Y por fin AA conoció Paymogo, nombre que, según la leyenda, se debe a un chamán que existió en la Sierra Morena onubense, del que se contaba tenía tales poderes que su fama trascendió a toda la comarca. Sus dominios terminaron llamándose País del Mago

Embalse del Andévalo
Y llegaron casi muertos a Villanueva de los Castillejos

Vamos a reponer fuerzas en el Bar Andalucía

JO estuvo pletórico
Los cuatro amigos (con maillot rojo "el perseguidor") en la llegada a Bellavista
En esta segunda etapa tampoco pudimos hacer mucho turismo dado que teníamos por delante una larga distancia, lo que nos obligó a no entrar en Serpa y unicamente hicimos las paradas precisas para aviutallarnos de agua y comida, y otra obligada para resolver un problema que causaba en la rueda trasera de mi bicicleta una barra del portabultos. El tramo de Serpa a la frontera con España (Río Chanza) me pareció uno de los más bonitos de todo el viaje. De esos por los que merece la pena embarcarse en estas aventuras. En Santa Iria paramos en el bar que ya conocíamos de un viaje anterior, ¡que bien me supo su pudin de ovos!
En general, casi siempre rodé en cola del grupo, pero durante muchos kilómetros conté con la compañia de alguno de los otros tres, bien AA, bien JA o en el caso de JO, que detectó el problema del portabultos y me ayudó a solucionarlo, y por eso nunca me sentí descolgado, a pesar de que mi ritmo no llegaba al que ellos podía mantener.

Al final, sumando las dos jornadas, sobrepasamos los trescientos kilómetros (303) que significaron más de quince horas sobre la bici. Pero no fue ciclo-turismo, para nosotros bastaría con un máximo de 100 km/día, con menos pedales y más tiempo para el turismo, para la gastronomía, el descanso.