02 junio 2009

Un mal día






El domingo se presentó con nieblas y brumas, que fueron difuminándose después de cruzar el Guadiana, pero cuando llegamos a Santa Catarina da Fonte do Bispo el nublado del cielo ya se había apoderado de mi mente y la habitó durante casi toda la jornada ciclista. Estaba ofuscado, malhumorado y en el inicio puse un ritmo alto aunque pronto, en la subida que va desde Umbría hasta Eira do Lobo, comprobé que mis piernas tampoco eran buenas y eso no me ayudó a mejorar, porque sabía que nos esperaba un recorrido con subidas largas y exigentes.
La pista hacia Casas Novas es ancha y con buen piso y me adelanto para fotografiar este "monte" semiabandonado. Vamos subiendo paulatinamente y cuando llegamos a la última subida de este tramo, la más larga, persevero en el pedaleo y no me rindo a la tentación de bajarme de la bici. Pedro me anima cuando me pide sonreír para una foto. Dejamos atrás Malhada do Judeu y continuamos en busca de la Riberia de Fronteira, a la que se llega después de disfrutar de buen tramo de bajada. Al otro lado del cauce seco nos espera otra larga subida, primero para llegar a Fronteira, donde hacemos un alto para comer, y continuar después hacia el Cerro do Gavião. El calor aprieta y subo sólo, a cola del grupo, tratando de mantener un ritmo que no me asfixie, pero en un despiste la bici se me va al borde del camino y, como no acierto a enderezarla, para evitar la salida de pista pongo pie a tierra y subo andando un buen trecho, después un corto descanso que me sirve para admirar el valle. Luego insisto en el pedaleo y supero varios repechos hasta llegar a Cerro do Gavião, punto más al N de la ruta de hoy.
La subida a Água de Tábuas desde la Rib.ª de Fronteira sigue siendo una de mis asignaturas pendientes en la Serra do Caldeirão. Esta vez, visto mi estado de ánimo, tampoco iba a ser el día de superarla. Menos mal que por el tramo de carretera hacia Sta. Catarina tenemos una larga bajada para refrigerarnos y disfrutar del panorama. Quizás esto me motivó para que luego quisiera explorar el camino hacia Alqueivinho, con otra subida, desde donde bajamos hacia Sta. Catarina, con un despiste que supone un par de cuestas de más, para acabar volviendo al camino que nos llevaría hasta entrar en el pueblo por una calle que da a la iglesia.
Ni siquiera en la cerveza encontré especial satisfacción porque esta vez no era SuperBock y los habituales chistes y comentarios me parecieron burdos y gastados. En fin, un mañana cargada de negatividad que no debe repetirse, porque la mente predomina sobre el físico y este queda a su merced, inutil y desganado.
Km 41,3 - Tiempo 3:20 - Media 12,3 (probablemente una de las más bajas de las salidas algarvias)

28 mayo 2009

¡Caracois!












Ruta circular partiendo de Monte Francisco, hacia Junqueira, Castelhanos, Azinhal, Barragem de Beliche, Tanoeiro, Fonte Chicó, Carrapateira, vértice de Boa Vista, Sesmarias, Pisa Barro, Fonte y Lavajo.
Pasamos por el lugar donde unos meses atrás JO sufrío una caída, de la que salio malparado y con varias costillas rotas. Y acabamos en un bar de Monte Francisco, donde los colegas dieron cuenta una suculenta ración de caracoles.
Km: 45, 7 / Tiempo 3:07 /Media 16,4.

17 mayo 2009

Culmine di San Pietro



Ser ciclista es encontrar la armonía entre tú, tu bicicleta y todo lo que rodea a ambos.
Lo dijo Pedro Horrillo, al que le tengo admiración por ser un ciclista amante de las clásicas, por sus colaboraciones en El País, relatando las carreras "desde su sillín" o "desde su sillón"(participante o no en la prueba sobre la que escribe), y con el que me identificaba, buscando leer sus artículos, en su pasión por la bicicleta y en su gusto por la literatura.
La vida de Pedro Horrillo ha estado en peligro, tras salirse de la carretera en el descenso del Culmine di San Pietro, durante la 8ª etapa del Giro, tratando de alcanzar en solitario al pelotón y caer por un precipicio de 80 metros y sufrir en su cuerpo de orgulloso ciclista, curtido en miles de kilómetros, heridas y fracturas muy graves.
Pasadas 48 horas, los médicos del hospital de Bérgamo, donde esta ingresado, mantienen un moderado optimismo y creen que su vida no corre peligro inmediato, a pesar de la gravedad del accidente.
Quiere esta entrada ser un humilde homenaje y una muestra de ánimo y apoyo en días tan duros.
Si nos fijamos en el nombre de la montaña que descendía Horrillo, no queda más remedio que pensar en el destino o en el azar: Culmine di San Pietro. Culmine se traduce como apogeo, auge, cenit, climax, culminación, punto culminante, éxtasis y cualquiera de estas palabras equivale a algo grande, a un momento único e irrepetible, a la culminación de una trayectoria, y quizás aquí la mano de San Pietro fue la que paró a Pedro en su mortal caida y no dejó que acabara allí su "carrera" entre nosotros. ¡Aupa Pedro!
Las fotos son el barranco por donde cayó, un momento del rescate y "la pinta" de Horrillo después de acabar la Paris-Roubaix de 2007.

19 abril 2009

Cuento de hadas

Cuento de hadas: Erase una vez un hombre que era siempre justo

Escrito está en una acera de la calle Marquês Sá da Bandeira de Lisboa. Hice la foto cuando nos dirigiamos a la Fundación Gulbenkian. Nada sabía yo de Herman de Coninck en aquel momento. De vuelta a casa, días más tarde, supe que este escritor flamenco encontró la muerte en la capital portuguesa por una insuficiencia cardiaca el 22 de mayo de 1977, cuando asistía a un congreso de escritores.
Lisboa es ciudad en la que es fácil encontrar estatuas de importantes escritores portugueses, Camoens, Chiado, Pessoa, Eça de Queiroz, etc. pero este homenaje, el cuento grabado en la acera de granito bicolor, me ha parecido original y sencillo y me deja con la incognita de si fue ahí, sobre esa acera, donde se paró el corazón de Herman de Coninck.

07 abril 2009

Rally de Portugal






































Mañana excursionista para ver un tramo cronometrado de la 3ª etapa del Rally de Portugal. Pocos kilómetros después de pasar por Alportel vemos que ambos lados de la carretera están llenos de coches y decidimos estacionar el nuestro en el primer sitio que esta libre. Nos quedan por delante casi 5 km. de subida por la carretera que se dirige hacia Cova da Muda. En el trayecto vemos como vive la gente este tipo de eventos. Cientos de aficionados y entre ellos algunos grupos de españoles, destacando los gallegos y asturianos. Coches, furgonetas y auto caravanas aparcados en una larga fila en las orillas de la carretera, por donde también se se asientan tiendas de camping, barbacoas y puestos ambulantes ya lo lejos, sobre la sierra, las nubes de polvo que manchan el horizonte delatan el paso de la carrera.
Justo en el cruce de la carretera que va hacia Javali y Parizes con la pista que se dirige a Ameixeira estaba todo el montaje del rally y por allí buscamos un sitio donde acomodarnos y asistir a la segunda pasada de los participantes por el tramo. Primero pasaron un par de Volvos (coches cero) abriendo pista, avisando que pronto llegarían los competidores a toda pastilla y que es mejor estar en un lugar seguro. El momento de ver a los grandes pilotos del mundial de rallies ha llegado y el paso de los coches es muy rápido. Cuando todavía no has asimilado que al volante de ese Citroen multicolor, al que apenas ves entre las nubes de polvo, haciendo saltar las piedras del camino, iba el gran Sebastian Loeb en busca de su victoria 51, en apenas un par de minutos aparece Mirko Hirvonen a bordo de su Focus intentando limar los segundos que le separan del liderato y después Dani Sordo, tratando de mantener su posición en el podio de la prueba.
Pero no solo impresionan los pilotos y coches más destacados, si no que la mayoría de los pasaron lo hicieron a gran velocidad y con un control alucinante en un terreno duro y difícil.
Después nos quedaba otra caminata para volver hasta donde dejamos el coche, esta vez más corta y fácil ya que era cuesta abajo. Para acabar el viaje nos fuimos a comer a la Casa Azul de Cacelha Velha, en cuya terraza saciamos el apetito convenientemente.