19 diciembre 2018

LISBOA REVISITED

Titulo esta entrada con un poema de Fernando Pessoa, uno de los más relevantes escritores portugueses y de los más grandes poetas de la era moderna. 
Copio un fragmento de Lisbon revisited (1926):

Outra vez te revejo,
Cidade de minha infância pavorosamente perdida...
Cidade triste e alegre, outra vez sonho aqui...
Eu? Mas sou eu o mesmo que aqui vivi, e aqui voltei,
E aqui tornei a voltar, e a voltar,
E aqui de novo tornei a voltar?


Otra vez vuelvo a verte,
ciudad de mi infancia pavorosamente perdida…
Ciudad triste y alegre, otra vez sueño aquí…
¿Yo? Pero, ¿soy yo el mismo que aquí viví, y aquí volví,
y aquí volví a volver y volver,
y aquí de nuevo he vuelto a volver? 


Este enésimo viaje a la capital portuguesa tenía como principal objetivo asistir al concierto de Tiago Bettencourt en el Coliseu dos Recreios.




Final del concierto, al lado derecho-segunda fila, vemos, con chaqueta roja, a la fadista Mariza

Aquel fue un concierto especial, no sólo por la distribución central de los músicos en un círculo y con tres micrófonos que permitían a Tiago, cuando cantaba acompañándose de alguna guitarra, colocarse en tres posiciones distintas cara al público, si no también por el clima especial de comunión que se estableció entre la banda y el público. Y por su duración, más de dos horas ininterrumpidas, ya que además de tocar todo los temas de su último disco "A Procura", el músico portugués interpretó buena parte de su repertorio, con canciones de discos anteriores, además de sus conocidas versiones de Cançao de Engate de Antonio Variações y Absolute Beginners de David Bowie, esta con Daniel Lima al piano. Maravilloso.


Durante otro de los días que pasamos en Lisboa visitamos la Fundación José Saramago, instalada en la Casa dos Picos, recorriendo la exposición permanente José Saramago. La semilla y los frutos, que permite acercarse a las claves del escritor mediante diversos recursos y adentrarse en su universo literario e intelectual.

Bajo este olivo reposan cenizas del Premio Nobel
 




Otra mañana paseamos por la orilla del Tajo, desde Terreiro do Paço hacia el puente 25 de Abril, en busca de un jardín por la zona de Santos, por la que se levantan impresionantes edificios, como la nueva sede del grupo EDP.

Nova sede de EDP en Santos



Caminando por la rua das Janelas Verdes pasamos por delante del Museu Nacional de Arte Antiga, y entramos a ver la exposición Terra adentro, A Espanha de Joaquín Sorolla, que reune, en más de cien pinturas, los distintos periodos en los que el pintor valenciano trabajó el género del paisaje, especialmente del interior de España, Castilla, ciudades monumentales: Toledo, Segóvia, Ávila, Cuenca, Sória o Burgos; también en Andalucía, Sevilla, Jerez, Granada, aunque tratándose de Sorolla es inevitable la referencia a sus paisajes de la costa, mares y playas que se convertirán en su "marca" que le dieron enorme fama.

Carrera-maratón, Nueva York

Paisaje de San Sebastián (1911)

Tormenta sobre Peñalara (1906)


Casa de los gitanos, Sacromonte, Granada (1910)



Jardim 9 de abril


Y así llegamos hasta el Alcantara y, una vez allí, hacemos la inevitable visita a 1300 taberna, LX Factory. Otra ocasión para disfrutar en este restaurante de la nueva gastronomía portuguesa, donde las comida, el servicio, el ambiente y la relación calidad-precio, son excelentes.




Gran Eusebio 2018


Trotinetes-elétricas de la empresa Lime en Docas de Alcantara
Los patinetes (trotinetes) se han extendido por Lisboa y, como aún carecen de regulación, los vimos transitar por cualquier parte, a veces en dirección contraria, o dejados-abandonados en cualquier lugar, incluso en medio de la acera, dificultando la circulación de personas. Nuevos tiempos, nuevos problemas.

Atardecer tras el Ponte 25 de Abril

Praça do Comercio

Cais das Columnas

25 noviembre 2018

Intervalos nubosos sin lluvia

Dos jornadas en las que encontré huecos para completar más de 112 km de ciclismo gravel por zonas sin asfaltar en las que disfrutar con la CDF. Desde casa, el territorio más propicio son los llamados Pinares de Cartaya
En la primera me moví en dirección Noroeste hacia el Campo Común de Arriba. Era viernes y había bastante actividad por los caminos de Villanueva de los Castillejos, Miramundo y Malatao y la carretera de la Presa del Piedras, sobre todo de recolectores de setas
Ese recorrido es uno de mis preferidos y en época otoñal está especialmente bonito.
Camino de Villanueva de los Castillejos

Camino de Malatao





Acacias espinosas invaden la berma de la HU-3401
La mañana del domingo también se presentaba apta para un paseo en bicicleta. En esa ocasión rodé en dirección Sur por el carril bici, que dejé para dirigirme por el campo hacia la parte alta de El Portil. Allí me encontré con Javier Machuca, que salía a pasear con sus perros. Continué por el campo llegando hasta la orilla del río Piedras. Después de pasar por El Rompido tomé el camino de El Lancón y recorrí el sendero La Turbera, tan encantador por sus ricos olores. Cuando volví al asfalto cambié en dirección Norte y acabé llegando a la Pradera de San Isidro. Tenía mucho ambiente porque allí se corría el Cross Pinares de Cartaya. Allí me acerqué porque participaban Ale y María, los hijos de Paco y Rosa. Me ofrecieron una cerveza que no acepté, aún me quedaba el tramo de vuelta a casa, parte por la carretera de Malpica y parte por el camino hacia El Rincón. Un tipo me comentó que sería el único ciclista que no quería cerveza (claro que no conoce a Julen).




Río Piedras



Con Paco y Rosa, en la prueba de atletismo

Típico almuerzo de domingo: huevo con patatas

22 noviembre 2018

Quitaté tu pa' ponerme yo


Fue después de que a la Cannondale F·29 se le quedara bloqueada la horquilla Lefty  cuando acudí a la tienda para que le hicieran el mantenimiento en el servicio técnico (el bianual de las 200 horas). Era porque el cartucho se había presurizado y tenían que purgarlo con máquina de vacío. Además de eso realizaron cambio aceite, retén, pistas y rodamientos y el mantenimiento del sistema neumático. La horquilla, dicen, queda como "nueva". Quince días después pasé a recogerla. El precio fue de 227 euros, transporte y montaje incluidos. 
Fue a partir de entonces cuando empecé a barajar que hacer con esa bicicleta. Tenía dos opciones, una continuar con ella, ahora que tenía una buena puesta a punto, lo que conllevaría más gastos a medio/largo plazo. La otra venderla antes de que se depreciara mucho. Opté por la segunda, ya que prefería simplificar y minimizar gastos.
La singularidad de la Lefty fue lo que me llevó hasta la Canonnondale y el coste de su mantenimiento sería el motivo para que esa bici dejara de estar en casa. La puse en venta y dos días antes de que cumpliera cuatro años conmigo, vino a casa una pareja, que por algo menos de la mitad de lo que me costó, se la llevaron para Clarines (Beas), justo como aparece en la foto de arriba.
Y me quedé con una sola bicicleta para todo, la GENESIS CROIX DE FER temporada 2015.


La Croix de Fer es una bicicleta con la que, en el mismo tiempo que la Cannondale, hice por su polivalencia el doble de kilometros, en rutas por carretera, rutas gravel, cicloturismo y hasta una Brevet 200. Es la bici para casi todo, salvo rutas MTB, donde por la limitación de anchura de sus cubiertas ruedo con dificultades en terrenos arenosos y/o con piedras y raíces.
Para ella cuento con dos juegos de ruedas: una para cicloturismo y rutas camperas (cubiertas tubeless de 700x40C, con una casete 11-36v) y otro  con cubiertas de 700x35C y casete 11-34v, más aptas para salidas vespertinas y de fin de semana.
Con el tiempo he ido perdiendo mi poco interés en competiciones y, también, después de 28 años de mountain bike por los pinares de la costa de Huelva (últimamente con caminos y senderos muy afectados por trabajos forestales) y desde que descubrimos el rollo gravel me he inclinado más por esa opción, igual que me ocurrió con la larga distancia tras participar en la Brevet Sudoeste 200. Para ese ciclismo la CDF es ideal y ni el manillar curvado ni los frenos son un problema.
Además, al carecer de sistemas hidráulicos, puedo ocuparme de casi todo su mantenimiento (cambio de cables y fundas de transmisión y frenos, cadena y casete).

¿Será factible montar unas ruedas de 650B o 27.5" con cubiertas más anchas, alrededor de dos pulgadas, para más comodidad y seguridad y seguir disfrutando de los senderos de los pinares cercanos a casa y también de alguna excursión por algún GR, digamos Rota Vicentina, Transandalus o Vía Algarviana? Ya veremos, hay que madurarlo.

21 noviembre 2018

El guionista


Acabar la historia ya me estaba costando demasiado, el tiempo pasaba y no encontraba la fórmula.
Escribir por encargo encorseta y limita mucho la creación y aquel texto se había complicado sobremanera, desde que el productor decidió que su nueva amiguita tenía que aparecer en la serie.
Estaba atascado y lo había dejado en reposo tratando de encontrar alguna inspiración, pero no quedaban más que tres días para entregar el trabajo en la fecha convenida. Me fastidiaba tanto el asunto que no me faltaron ganas de pasar del tema y no escribir una línea más.
Como necesitaba el dinero traté de hacer un último esfuerzo y, aunque HW es un tipo que no me cae bien, su estudio es de los que mejor pagan y yo estaba pelado.

Hablé con JB y le pregunté si podía disponer de su cabaña en la sierra de viernes a lunes.
- Sin problema, me dijo.

Durante las horas del viaje en coche imaginaba argumentos, diálogos y escenas, pero cada vez que trababa de incorporara la chica rubia sombras vacías inundaban el escenario.
¿Qué biografía podía escribir para ese nuevo personaje femenino, cuales eran sus objetivos o sus miedos? ¿Cómo relacionarla con los otros personajes?

Aquellas elucubraciones me acompañaron hasta la cancela de la majada. Abrí el candado, descorrí el cerrojo y después de aparcar el coche junto a la cerca, a la sombra de un quejigo, subí hasta la casita de piedra que iba a ser mi celda durante 72 horas.

Allí estaría aislado, sin cobertura ni conexiones, sin distracciones, únicamente me permitiría a ratos el goce de la música, porque un silencio total podía tener un efecto paralizante.

Encendí el portátil y abrí la carpeta donde tenía guardado aquel guión. Luego coloqué un pendrive con discos de uno de mis músicos favoritos y mientras estaba sonando leí con atención todo lo que había escrito hasta entonces.
En un bloc anotaba cualquier chispazo que pudiera servirme de luz para salir de aquel túnel sin precedentes en el que me había metido el capricho de HW.
La luz de la tarde cayó detrás de los cerros. Encendí la chimenea, descorché una botella de vino y cené un poco de embutido y queso. Luego estuve modificando textos y creando otros nuevos durante las primeras horas de la noche.

Cuando el fuego se apagó abrí la ventana para eliminar el monóxido de carbono y oxigenar el interior, como me había recomendado mi amigo. Me sentía cansado y también algo ebrio y antes de quedarme dormido sobre la mesa, cerré el ordenador y subí al desván para meterme en la cama que JB instaló allí para las visitas y al poco entraba en el mundo de Morfeo.

Tenía una cara perfecta y un gran atractivo sexual, además de una voz sensual cualidades con las que conquistaba fácilmente. Y había decidido ser actriz.
Aquel productor, que le doblaba la edad y que la colmaba de atenciones y caprichos, era su camino hacia el estrellato.
Cuando se lo presentaron tras la actuación de The King of Melody -donde cantaba y tocaba los teclados- en aquella entrega de premios, ella creyó que era una oportunidad que no debía dejar pasar de largo; también asumía que tendría que mantener su integridad en la selva de la farándula y del show business y esperaba que su experiencia en el mundo de la música le serviría para ese tránsito.
Supo por HW, que el guionista estaba tratando por todos los medios de escribir un buen papel para ella y,también, que para eso se había encerrado unos días en una cabaña de la sierra. Averiguó como dar con su paradero por un amigo ayudante de dirección. Quería conocerlo y tal vez, de algún modo, ayudarlo a salir de su parálisis.

La cancela estaba abierta, recorrió el sendero y los escalones que la separaban de la casa. Después de repetidos golpes en la puerta y de algunas llamadas por su nombre, el escritor no daba señales de vida. Quizás había abandonado momentáneamente la casa. La tarde del domingo entregaba sus últimos rayos de sol, tenía que marcharse y pensó de que manera podía dejarle un mensaje. Debajo de la puerta de madera descubrió una gatera y por ella deslizó su pequeño bolso rojo.

Aquel encierro resultó fructífero y entregué el guión poco antes de que finalizara el plazo impuesto por el productor.
La incorporación del nuevo personaje femenino elevó los índices de audiencia y también mejoraron las críticas. Aquella temporada de la seria fue muy premiada y ello obtuvo, además, el premio a la mejor actriz revelación.

El galardón estará por algún rincón de nuestra casa.



Este relato fue mi ejercicio práctico final del Taller de escritura creativa relato breve con Manuel Moya, celebrado en la Biblioteca Provincial de Huelva. 


16 octubre 2018

Una escapada transfronteriza -3 de 3-

3. Viernes. Me despierto temprano y, como en la Pousada el desayuno no empieza hasta la 8:30, aprovecho el tiempo para reparar las cámaras pinchadas y también para cambiar la de la rueda delantera que ha perdido bastante aire por la noche. Entre unas cosas y otras me encajo en las 8:30. El desayuno de la Pousada es demasiado básico y sin fruta, aunque tome algunas cosas para salir comido. La noche anterior y esa mañana había entrado en contacto con el amigo Fernando Dias con el objeto de vernos. Alrededor de las nueve nos encontramos frente a los Paços do Concelho y nos sentamos a tomar un buen café en la terraza de un bar que está en la planta baja del edificio donde trabaja como técnico de Cultura del municipio. La verdad es que fue un rato agradable y extenso el que pasé con Fernando, charlando de temas variados, arqueología, castillos, historia, costumbres populares, ciclismo, turismo, fotografía, etc. de los dos pueblos a orillas del Guadiana, Alcoutim y Sanlucar. Fernando es un tipo culto y de gran sensibilidad que mostraba en su amena e interesante conversación. Natural de Martim Longo, sólo los diversos nombres de esta freguesia de Alcoutim (Martin Longo, Martinlongo, Martim Longo) y el origen del topónimo, que en un mismo documento aparece escrito de diferente manera, dieron pie a una larga charla. Él prefiere llamarlo Martim Longo, probablemente fueran así nombre y apellido del fundador de la localidad. Corría el reloj y dimos fin al encuentro porque él tenía que volver a su trabajo y yo comenzar el recorrido de la jornada, la vuelta a casa.
Homenaje al contrabandista en la orilla de Alcoutim

Alcoutim desde Sanlucar del Guadiana
Tomo el barco (2,50€) para cruzar el Guadiana e inicio recorrido ciclista en Sanlucar de Guadiana. Comienzo la subida hacia el Castillo de San Marcos por la HU-4402 y a los 2,5 km me desvío hacia la ruta btt de los  Molinos de Viento señalizada por la Mancomunidad Beturia, camino que se cruza con la Rivera de la Golondrina en un bonito paraje y que después de cruzar el canal del Chanza-Piedras continúa como camino hasta enlazar con la HU-4402 frente a la portada de la finca "Huerto Ramirez".


Rivera de la Golondrina

En Villanueva de los Castillejos pu aire a las ruedas en la gasolinera y me tomé medio bocadillo de jamón y un refresco de naranja en el bar Andalucía para reponer fuerzas.
Cuando emprendí de nuevo la marcha enseguida noté que la rueda trasera tenía demasiado presión y tuve que parar un momento para vaciarla un poco. Hacia calor y trataba de rodar rápido para llegar lo antes posible a Bellavista. Hice el recorrido por carreteras sin mucho tráfico y con arcén, procurando acabar a buena hora para ducharme e ir a almorzar al restaurante La Calicata de Corrales. Cosa que conseguí de forma ajustada y esfuerzo recompensado con una buena comida.
Bolsa de sillín Altura Vortex

Cerveza y tapa de tortilla para empezar

Y de postre coulant de chocolate con helado 

Una escapada transfronteriza -2 de 3- Alcoutim

2. Jueves. Sorpresa desagradable cuando entro en el cuarto donde estaba guardada la bicicleta ¡rueda trasera desinflada! Pienso que quizás pinché en el último tramo de ayer, de mucha grava. Es temprano y decido que aquel es un buen sitio para cambiar la cámara, el lugar es tranquilo y al lado hay un aseo con agua, jabón y papel. Coloco otra cámara y la inflo, pero tuve que quitarla enseguida, o porque estaba pinchada o se pinchó con algo que tenía la cubierta. La segunda vez quité también la cubierta y repasé exhaustivamente su interior, luego monté una cámara nueva y la inflé. Esta no pierde aire. Las dos operaciones se llevaron casi una hora. Salgo del hotel y me dirijo al Café Estrela para desayunar.


 
Barragem de Tapada Grande

Dejo atrás el embalse Tapada Grande por la carretera N 265, y como ya no me quedan cámaras de repuesto y no he reparado las pinchadas, decido alterar el plan de ruta previsto y no ir por caminos a Monte do Guizo, si no llegar a Moreanes por carretera y desde allí dirigirme a Corvos.
Antes  fue Escuela Primaria, ahora sede una asociación en Moreanes
Caso idéntico en Mina de S. Domingos, donde en la antigua escuela se ubica ahora la Asociación de Reformados (Jubilados). Donde antes hubo niños ahora hay mayores ociosos.

Igreja de Moreanes
Voy de aldea en aldea, de Moreanes a Corvos y después dirección a Corte Sines por carretera asfaltada, más adelante tomé el desvío hacia Corte Pequena para seguir un camino de tierra batida, donde pedaleaba con cuidado, evitando piedras o agujeros grandes. En su margen derecho está la finca Herdade da Brava, en su alambrada veo un cartel que dice que hay fauna salvaje y me pareció ver ciervos o corzos.
Hornos en CORTE PEQUENA, hasta allí me había perseguido un perro mastín, desgarbado y ladrador, al que tuve que asustar para que volviera a su finca y me dejara en paz.
El último tramo hacia el río tiene casi dos kms. Por allí había máquinas compactando la tierra del camino y uno de los operarios me advierte que más adelante encontraré una bajada fuerte, cosa que me suponía y sí que era realmente grande la pendiente, en algún punto me pareció ver 20%. de desnivel en el gps.

Afloramiento rocoso conocido como Rocha da Galé en el Guadiana. Bajo las casas es posible ver (ampliar foto) la torre de lo que parece que fue un medidor del nivel del caudal del río.

CDF en os Canais do Guadiana


Me acerqué a la orilla, en el margen opuesto de río se ven las ruinas del Moinho dos Canais, cuyo nombre está asociado a un arte de pesca artesanal practicado en este lugar destinado a capturar lampreias. 
La subida de vuelta hasta Corte Pequena no me resultó demasiado complicada y después el mastín ladrador tan sólo ladró un poco y se mantuvo en su terreno si salir al camino. 


En la vuelta hice una parada en Corvos, no sabía si tomar una pizza y un refresco en la pizzeria A Paragem, aún me parecía pronto para comer, por lo que finalmente me tomé una barrita, cuando la terminé vi que la rueda delantera ha perdido presión ¡Puff! ¡Vaya racha!
El plan entonces era llegar a Mértola y comer en Casa Amarela y aprovechar esa parada más larga para reparar alguna de las cámaras pinchadas. Al poco de iniciar el descenso hacia Mértola comenzó a lloviznar y se hizo más fuerte cuando llegaba hasta Além Río. Y como parecía que no era mi día, el restaurante estaba cerrado, abre para almuerzo sólo fines de semana. Entonces me dirijo hacía Mértola y echo un vistazo a los restaurantes situados en la avenida de entrada, no me decido por ninguno, eligiendo finalmente el Café Restaurante Muralha, ya en la salida de la población. Escogí el plato del día "arroz de pato" y a sugerencia del amable camarero añadí una ensalada. Ambos estuvieron pronto sobre la mesa y no me demoró mucho la comida, que sumadas las bebidas supuso poco más de ¡once euros!
En la puerta conversé con un ciclista del grupo BTT/Cicloturismo Ferróbico de Cabeça Gorda, una aldea cercana situada entre Mértola y Beja. Cuando me vio inflando la rueda delantera me preguntó que si tenía cámaras con líquido y me dijo que las usaba en la btt, aunque supone mayor peso se evitan pinchazos. Luego hablamos de la maratona de Serpa en la que ambos habíamos participado, aunque él y varios compañeros del grupo lo hicieron en la SRP 160. Un tipo simpático.
Con el estómago lleno y la rueda inflada salgo de la Villa Museo conduciendo en dirección hacia el Suroeste. Al poco dejaré la IC27 para seguir hacia el Oeste por la N 267 dirección Almodovar. Circulaba a una hora en la que no había casi ningún coche y todavía menos cuando me desvié por la carretera que va hacia São Sebastião dos Carros. Fueron aquellos unos kilómetros para gozar del sencillo placer solitario de rodar en bicicleta, entre suaves colinas alentejanas y a ratos bajo el suave azote del viento y de la lluvia.



Una vez en la aldea pregunté donde se localizaban los sanitarios (baños públicos) porque por pequeña que sea una aldea lo corriente es que tenga estos servicios tan necesarios.
A partir de aquí sentí que no llevaba bien preparada esta zona del recorrido. Con el mapa del GPS no tenía suficiente perspectiva y eché de menos mi viejo mapa de papel Algarve 1:150.000 de Freytag & Berndt, con el que me hubiera evitado la equivocación que cometí al llegar a un cruce frente a Vargens.

"Un mapa de papel, los GPS no siempre funcionan, la gente de los pueblos a veces no los entiende y además necesitas batería." (Iria Prendes) Tendré más en cuenta la recomendación de esta cicloviajera.


PENEDOS
Parada en Penedos, donde pregunté a unos hombres sentados a la puerta de un bar que si por allí podía continuar hacia la Ribera de Vascão y Giões. Ellos me hicieron ver el error que había cometido y que si quería continuar el viaje debía seguir hacia Martim Longo. Allí comprobé que en el cruce de Vargens fue donde estuvo la  equivocación, porque debí girar a la izquierda hacia São Bartolomeu de Via Glória, y a partir de allí por la M 507 acceder al Algarve pasando por Giões y seguir la ruta prevista en un principio hacia Alcoutim.
De manera que aquella confusión me iba a llevar más al Oeste para cruzar la Ribera de Vascão  y luego superar la subida a Castelhanos y Martim Longo. Me puse en modo randonneur para los más de 30 km que me quedaban. Después, al pasar por Pereiro, hice una parada para comprar agua, tomar un gel e inflar la rueda. Alcancé 100 km cuando cruzaba la N 122, desde allí todo sería bajada hasta Alcoutim, acabando la jornada con más de 110 km y nueve horas de tiempo total. En la Pousada me tenían asignada la habitación B-4, la misma donde me había alojado unos años antes. Este alojamiento no está mal aunque podría estar mejor, en el baño faltaba luz y la mampara de la ducha estaba rota.


Pousada de Alcoutim, castillo San Marcos y Sanlucar de Guadiana